Las elecciones catalanas, que están a punto de llegar a su fin, comenzaron con un elevado componente de economía. El eje central de las propuestas de todos los partidos comenzó siendo las relaciones bilaterales con el resto de España en las transferencias financieras. Así se llegó al dilema entre qué era mejor: el Estatut con su financiación extra o el Concierto Económico al estilo del País Vasco.
Cuando ese debate llegaba a su máximo esplendor, cada partido siguió una estrategia distinta, iniciando la segunda fase de la campaña:

  • El PSC sacó un vídeo sobre “la vida de Monti”, imitando una de las más famosas escenas de “La vida de Brian” en el que se preguntaba de forma retórica: “¿Y qué nos ha dado el tripartito?”, a lo que se contestaba de forma irónica con todas las bases del Estatut.
  • CiU en esta fase mantiene la coherencia y sigue hablando sobre el Concierto económico frente al Estatut y responde a Montilla con los datos macroeconómicos que arrastra Cataluña tras dos legislaturas del Tripartito, en especial los datos del par.
  • El PP siguió la campaña electoral con un fuerte componente sentimental, guiando su relato con los problemas reales de la gente. Así, enfrenta la petición de independencia a los datos del paro. Todo esto en la boca de un parado y con música triste.
  • ICV es el único partido que ha mantenido coherencia con sus ideales en Cataluña, pero también con la mayoría de los ideales de IU en España. Así, comenzó su discurso con ideales de empleo ecologista (decía que se podían conseguir 300.000 nuevos puestos de trabajo).
  • ERC rompió con todos sus principios de izquierda al pedir que se bajasen los impuestos. El resto de su discurso se limitó a pedir la independencia de Cataluña.
  • C’s fue, junto a ICV, el otro partido que mantuvo la coherencia de principio a fin, aunque con algunas apuestas un tanto arriesgadas. Su base inicial fue internacionalizar las empresas catalanas y mejorar la rapidez en los pagos de la Administración.
  • SI rompió con la coherencia política desde el principio. Fue el primero en llegar a lo que algunos llaman la italianización de la política, por hechos similares en las campañas políticas italianas. Esta idea parte de que con ciertas formas de lanzar mensajes políticos ligados al sexo, se puede conseguir que las personas que votaban religiosamente (casi siempre al mismo partido, y Solidaritat Catalana no existía antes, de esta forma rompería buena parte del voto de los grandes partidos) dejen de votar y los que no lo hacían por principios personales voten. En este punto, cuando alguien decide votar de un momento a otro es influido en mayor medida por el marketing político y sus superfluidades, y es más sencillo recordar a una reputada prostituta casi desnuda ondear una bandera catalana por las calles de Madrid, que a Artur Mas diciéndole a la cámara lo bueno que es él mismo.

Solidaritat Catalana de la mano de Laporta y de María Lapiedra (que se asemeja en el vídeo más a la Leticia Savater de sus “mejores momentos” que a una persona que pide el voto), iniciaron la tercera fase de la campaña electoral catalana, en la que todos los partidos participaron en mayor o menor grado para intentar disminuir la abstención (que beneficiaría a los grandes), ya que en caso contrario el límite impuesto por la ley D’hont del 3% sería un impedimento menor para los partidos pequeños que rondan esa cifra.

  • CiU parecía que no iba a entrar en el juego de los extremistas independentistas, pero al final hizo un vídeo en el que España le robaba la cartera en un descuido a un catalán. Fue el único vicio en el que cayó este partido. Pero a partir de este punto la economía como tema dejó de existir y el eje central pasó al fracaso del Tripartito.
  • El PSC fue el primer partido en entrar al juego de los nacionalistas con un spot en el que a una mujer le produce orgasmos el votar. La pseudopornografía electoral ya se había instaurado en estos comicios.
  • El PP, después de que parecía que las encuestas reflejaban su decente trabajo, sacaron un juego (por error ¿?) en el que Alicia Sánchez Camacho se convertía en Lara Croft para luchar contra los inmigrantes y los parados. Esta odisea hizo que los sondeos la rebajasen hasta ponerla en el lugar en el que empezó la campaña. A partir de este momento, la economía volvía a ser su eje temático principal tras el descrédito provocado por el juego.
  • ICV seguía sin rebajarse al show electoral en el que el resto de partidos estaba inmerso y a sus propuestas de empleo verde se sumaba su oposición a lo nuclear.
  • ERC seguía con un discurso inmovilista basado en la independencia En mi opinión se vio superada por sorpresa por Solidaritat Catalana.
  • C’s también entró al trapo y se desnudaron en un video en el que pedían rebelarse contra unas propuestas innecesarias que planteaban otros partidos en lugar de buscar soluciones a los verdaderos problemas de los catalanes, manteniendo así su discurso económico.
  • SI, después de inicar el show sexual en la política, Laporta despide a María Lapiedra y ella le tacha de traidor. Tal vez esta fase del espectáculo le sitúe ligeramente por debajo del 3% para llegar al Parlamente.
  • Aunque antes no haya hablado de más partidos, creo que es importante en esta fase incluir al partido de Monserrat Nebrera, que lanzó un spot en el que entre orgasmos denunciaba los excesos del Tripartito, de Mas,… parta terminar el vídeo con un discurso muy bien elaborado.

Así, a unos días de las elecciones de hoy, buscaron apoyos en Madrid. pero esto sólo lo podían hacer tres:

  • PP: Mariano Rajo suplantó a Alicia Sánchez Camacho. Parecía él quien se iba a presentar.
  • PSOE: mandó a buena parte de su cúpula.
  • iCV: buscó el apoyo de varios antiguos “artistas de la ceja”.

Los dos primerjos dejaron ver que son los únicos que en 2012 pueden aspirar a la presidencia de la Nación y que una coalición ahora en Cataluña se puede transformar en otra futura coalición dentro de dos años.

A estas alturas de la noche, a muy poco de saber los resultados, con el 0,93% escrutado los resultados serían:

  • CiU: 63
  • PSC: 30
  • PP: 16
  • ERC: 10
  • ICV: 9
  • PxC: 3
  • C’s: 3
  • SI: 1

 

En plena polémica en el sistema educativo, el informe del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) pone a la educación en un lugar secundario. Sólo el 5,2% de los encuestados (2454) lo pondría en el primer orden de importancia. En un segundo grado de importancia avanzaría hasta el 9,1%. Los primeros lugares los ocupan el empleo (35,9%), la vivienda (18,4%), las pensiones (9,7%) y la sanidad (8,5%). Los problemas medioambientales ocupan la última posición (2%) junto con la igualdad entre hombres y mujeres en el trabajo y hogar (2,4%).

La división tradicional de España en dos bandos ha dificultado el consenso en la mayoría de los sectores políticos y económicos, entre ellos la educación. La carencia de acuerdo entre los principales partidos, fundamentalmente, impide que se lleguen a grandes acuerdos de Estado. El hecho de no pactar una reforma conjunta aviva aún más la división de la sociedad española, generando el rechazo o aceptación automática según se siga una “ideología” u otra.

De tal forma hemos visto sucederse varios sistemas educativos como la LOGSE o la LOE sin cumplir sus objetivos de acercamiento del nivel educativo español con el europeo. Ahora nos encontramos con el Plan Bolonia, una reforma educativa para llevar a cabo un proceso de convergencia entre los países miembros de la Unión Europea. Su principal problema es la falta de presupuesto para llevar a cabo proyectos como el de reducir el número de alumnos por profesor.

No todos los problemas han sido causados, al menos directamente, por la planificación educativa del Gobierno central. Muchas Comunidades Autónomas se han ido aprovechando de los puntos débiles para potenciar el nacionalismo. De tal modo, cuando se pregunta para el CIS sobre cuál es la principal institución responsable de la educación, el 45,6% responde las Comunidades Autónomas, mientras que el Gobierno central tendría un 38,2%. El 49,5% de los ciudadanos, por el contrario, piensa que debería ser el Gobierno central el principal responsable, mientras que el 32,4% preferiría que lo fuesen las Comunidades Autónomas.

En Cataluña, estudiar en castellano es más difícil que hacerlo en inglés, o podemos escuchar por parte de sus políticos que en 1936 España invadió su región, son algunos ejemplos. La región que debería ser, con diferencia, la locomotora de España, se para a discutir sobre temas ideologizados en pleno mundo globalizados. Mientras la mayoría ve el conjunto como un todo, algunos siguen mirando el conjunto como la suma de sus partes. Varias regiones españolas (Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, País Vasco y las Islas Baleares) pueden limitar sus capacidades cognitivas, de entrada, sólo por el hecho de excluir un idioma de las escuelas. En estas regiones es muy fácil ver como un niño de cinco a diez años no sabe escribir en castellano y tan sólo regular en su “idioma”. Son regiones en las que te pueden multar por rotular tu tienda en castellano. Desde el plano educativo elemental, la lengua materna, crear una aversión irracional hacia todo lo español.

Tal vez, a la división de poderes de Montesquieu (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) debería añadirse el Educativo. Lenin decía “si quieres que conquiste el mundo no me des el Ministerio de la Guerra, dame el Ministerio de la Educación”. Un poder independiente de los diferentes gobiernos, superior a los políticos, evitaría que la educación se convirtiese en un arma arrojadiza que actuase en la sociedad como las orejeras de un caballo que sólo le permiten ver en una dirección. Un poder Educativo regularía los contenidos de las asignaturas y no permitiría que la moral se enfrentase a la religión como ocurre con ‘Educación para la ciudadanía’.

Volviendo al informe del CIS, la educación pública para todos es la segunda responsabilidad más importante que deberían tener los poderes públicos (91,6%), según los encuestados, superada sólo por la garantía de las pensiones dignas para los ancianos (93,5%). Inmediatamente detrás, ofrecer asistencia sanitaria para todos (89,5%), ofrecer becas a los estudiantes con pocos ingresos (86,4%), asegurar la disponibilidad de plazas en escuelas infantiles (de 0 a 3 años) (83,7%), facilitar viviendas dignas a familias con pocos ingresos (81,3%, asegurar un subsidio digno para los parados (78%), crear puestos de trabajo para todo aquel que lo demande (74,6%) y reducir las diferencias entre las persona que tienen ingresos altos y las que tienen bajos ingresos (72,4%).

En cuanto a quién debe ser el responsable en gestionar los principales problemas de la sociedad, eligen al Gobierno Central, sobreponiéndose las pensiones (58,6%), seguido de la educación y de la sanidad (49,5%), vivienda protegida (43,6%) y protección a las personas dependientes (42,8%). La Unión Europea es muy poco elegida como principal responsable teniendo como máximo un 3,8% en educación.

No obstante, “si las Administraciones Públicas tuvieran que reducir necesariamente el gasto público en alguna partida”, sólo el 4% se opondría a que se redujesen las becas para la educación, ocupando el último puesto. La más “salvada” sería la atención sanitaria (49,8%), seguida de las pensiones (13,3%), prestaciones por desempleo (5%), viviendas de protección oficial (4,8%) y servicios sociales (4,1%). El 14,3% no elegiría a ninguna de las anteriores.

La educación se encuentra en la parte baja de la tabla de los principales temas para los encuestados del CIS (en el quinto lugar, el 5,2%), pero se ve un cierto desacuerdo. Mientras determinadas administraciones públicas son más partidarias de una educación pública, indirectamente controlada, regidas por las Comunidades Autónomas, los ciudadanos preferirían que la dirección de la enseñanza viniese del Gobierno central, equiparando, en primer lugar, la educación dentro de todo el territorio español, para poder después aspirar a la media europea. Si el dogmatismo político sigue presente en el sector educativo, los conocimientos estarán marcados por él, enfrentando a las regiones y abriendo heridas ya cerradas.

Los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el año 2009 han resultado un auténtico quebradero de cabeza para el Gobierno. Fueron realizados con unas previsiones demasiado positivas aún cuando ya debieron empezar a haber sido negativas. El 2,1% de crecimiento esperado ha sido rebajado en unos 2 ó 3 puntos, al no haberse reformulado los Presupuestos, la mayoría de partidos presentaron cientos de enmiendas.

Los PGE incluyen un aumento del 33% para la Ley de Dependencia, un 7,6% para I+D+I, un 46% para infraestructuras y un 16,9% para vivienda. En palabras de Solbes: “No son los Presupuestos de la abundancia pero tienen la “cabeza” puesta en el ciudadano”. El Ministro de Defensa, José Antonio Alonso, recuerda que España es la octava potencia del mundo y que “además puede aportar una buena lectura de cómo tienen que ser los mecanismo de información y de control de la actividad financiera. España tiene la legítima aspiración de constituirse en referente por su modelo financiero”.

Los Presupuestos fueron aprobados con los votos de PNV y BNG que consiguieron ventajas para sus comunidades. El primero consiguió 9 millones de euros para agilizar la construcción de un puerto marítimo y el traslado de competencias de I+D+I valoradas en 86,8 millones de euros. El segundo, 125 millones a los 2.020 millones presupuestados inicialmente. Mientras la mayoría de partidos presentaban enmiendas a los presupuestos, estos dos, mediante acuerdos, han conseguido la validación de las suyas.

El Partido Popular es el único partido que con sus enmiendas, entre ellas la eliminación del Ministerio de Igualdad, haría ahorrar dinero en los presupuestos, unos 2.100 millones de euros. Las de CIU aumentaría el gasto en 4.500 millones. Los populares también hicieron un cálculo orientado a los nacionalistas que apoyaron al PSOE en los PGE: el 97% de las partidas conseguidas por los nacionalistas en la última legislatura no se han ejecutado, lo que demuestra la “inutilidad” práctica de sus enmiendas.

Los nacionalistas CIU, ERC y CC se limitaron a proponer enmiendas para sus comunidades. Algunas propuestas: mayor expansión del gasto social y de las inversiones, eliminación de la devolución de los 400€ por contribuyente, más dinero para dependencia,… Los más agresivos han sido los de ERC recordando al Gobierno que acordó invertir en Cataluña el 18,72% del total de la inversión y que en los presupuestos sólo se prevé una inversión del 15,2%; del mismo modo, exige los 500 millones de euros que no llegaron en 2007.

CIU fue más civilizada en la explicación de su rechazo. Josep Sánchez Llibre en declaraciones a RNE dijo: (más…)