Opinión


Una de mis fijaciones desde que empecé a hacer periodismo fue el periodismo de investigación. En el primer curso ya empecé a leer como un loco sobre los Gal, Filesa, Rumasa, Banco de España, Ibercop,… Luego conocí a varios periodistas de investigación, el que más destaca es Melchor Miralles. Básicamente descubrí que el periodismo de filtracioens es casi tan útil como el de investigación, por no decir que puede destapar más cosas.

Actualmente, estoy sorprendido con lo que está haciendo Wikileaks. El que filtró ya ha sido detenido (fue un militar), pero todavía queda mucho por conocer. 250.000 documentos son muchos documentos. El día 20 de diciembre empezará lo bueno: información sobre un banco de Estados Unidos, espero que no se limite a un sólo banco… A veces me ponco morboso XD

Os dejo unas imágenes que he visto en su web:

La política cada vez es más complicada de entender y por eso cada vez nos basamos en las cosas más primitivas, que no simples, como las expresiones del cuerpo. La fiabilidad de las expresiones corporales, y en especial de las faciales, viene de que nunca nos han enseñado a mentir con los gestos (al menos de forma continuada) de tal modo que todos los gestos involuntarios (que no podemos reprimir) corresponden a sentimientos emocionales (que tenemos sobre todo lo que se nos acerca físicamente o se nos pasa por la cabeza psicológicamente).

Igual que cuando no conocemos a alguien nos dejamos guiar por la primera impresión, cuando no conocemos algo, también, pero esto sucede de una manera distinta: nos dejamos guiar por las impresiones de quién dice o produce ese algo. Con esto podemos explicar el éxito de algunos vendedores y el fracaso de otros.

Os dejo un pequeño vídeo que os explica la importancia de los gestos:


El periodismo ecológico ha tenido muchos altibajos. Personajes como Félix Rodríguez de la Fuente o Jacques Cousteau generaron una necesidad de naturaleza en la sociedad que difícilmente se vuelva a recuperar. Puede que hayan sido dos hitos, pero su mensaje todavía perdura. Ningún español dirá que no saben quién son. Todos recuerdan el aspecto demacrado de Cousteau o la potente voz de Rodríguez de la Fuente. Ambos, no se limitaron a hablar sobre la naturaleza, si no que se introducían en ella allá a donde iban. Uno en el mar y otro en la tierra, se abrazaban con delfines, lobos, águilas… Hacían que el periodismo diese un paso más y contara sentimientos naturales. Así, Félix Rodríguez de la Fuente contaba porqué aúlla el lobo: “en primer lugar, para comunicarse unos con otros; en segundo lugar, para marcar sus territorios; en tercer lugar, quizá, para expresar la profundísima tristeza del corazón de una especie que dominó medio mundo y que está ya al borde de la extinción”.

El periodismo medioambiental actual tiene dos pautas de evolución: una buena y una mala, como afirmaba ayer el Presidente de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA), Luis Guijarro, en una conferencia en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, para un grupo de estudiantes de cuarto curso de periodismo. Por el lado malo, han desaparecido más de diez publicaciones en prensa, en la televisión no tiene apenas programación y se emite en horarios de poca audiencia. Mientras que Rodríguez de la Fuente utilizaba tres años para grabar al lobo, ahora se necesitan resultados rápidos y la calidad y transmisión de información puede no ser la misma. En este sentido, muchos de los estudios ecológicos, ambientales, sobre el cambio climático… necesita períodos prolongados para conocer su evolución y resultados, por lo que en muchas ocasiones no se tratan.

En su cara positiva, la sociedad demanda estar informada sobre lo que le pasa a la naturaleza y piden información, por lo que todos los medios generalistas comienzan a incluir contenido de este tipo. Luis Guijarro también destacaba la importancia de que los políticos hablen sobre ello y que algunos, como Al Gore, se conviertan en showman, porque consiguen captar la atención de la gente y hacen que se preocupen.

Aunque está creciendo cada vez más el espacio que se dedica en los medios de comunicación a la información ambiental, representan el 3,43% del total de noticias, hay algunas que, decía el Presidente de APIA, “pasan sin pena ni gloria, sin que se las atienda ni se les dé la menor importancia, como que el ártico será navegable en el verano de 2020”. Continuaba destacando la importancia, “desgraciadamente”, que se le da en nuestra sociedad a que un equipo de Segunda B gane a un equipo como el Real Madrid.

No sólo que la audiencia esté dispersa y más interesada en otros aspectos, Luis Guijarro destacó la dificultad que tienen con los públicos, pues no todos los que reciban la información van a entenderla y no se puede estar abriendo y cerrando paréntesis para cada palabra. Es un problema divulgativo que necesita por parte de los públicos que vayan reteniendo información para comprender futuros contenidos. Conceptos como CO2, efecto invernadero, Protocolo de Kioto, derechos de emisión,… necesitan una comprensión previa. El Presidente de APIA se defendía de la crítica por la posible dificultad de algunos términos diciendo que “hay conceptos en los deportes, por ejemplo, que puede costar más trabajo comprender, como: safety car, paddock, pole position, fuera de juego, break…”.

En cuanto a los temas que más tratan, continuaba, son el cambio climático, el efecto invernadero, el agujero de la capa de ozono, la acidificación del suelo y del agua, la contaminación, los residuos sólidos urbanos, sanitarios, agrícolas y ganaderos, el deterioro del medio ambiente y la pérdida de la biodiversidad. Siempre, dijo, evitando que les cuelguen la etiqueta de “catastrofistas”, aunque “el periodismo siempre usa el catastrofismo para competir con los demás medios jugando con los titulares; si nosotros lo hiciéramos seríamos doblemente catastrofistas”.

A pesar de tener un trato bastante secundario en la información general, sus contenidos pueden llegar a tener mayor contraste que la que se realiza en otras secciones, como puede ser la política o la social, por ese intento de que no les cataloguen de “catastrofistas” o, despectivamente, de “ecologistas”. Su posición también secundaria en los medios masivos y su escueto trato han encontrado la solución en Internet. En la Red pueden expandirse, hacer seguimientos más minuciosos, se pueden crear foros de debate en los que participen todos los interesados, se pueden abrir nuevas vías de investigación y de colaboración,… Google se ha convertido en el principal aliado de la información medioambiental. Ahora cualquiera puede encontrar una página web seria en la que mantenerse al día y puede contrastar los contenidos. Aunque hayan desaparecido la mayoría de las publicaciones especializadas en papel, se ha abierto una nueva y gran vía. Pero el problema seguirá siendo el mismo: la financiación. En las publicaciones impresas el volumen de negocio de la publicidad apenas llega al 1%, en Internet todavía no hay un modelo de negocio bien definido y es muy difícil crear proyectos rentables que puedan mantener una investigación tan larga como pueden exigir los asuntos medioambientales.

Pero no hay que alarmarse, como decía Luis Guijarro, “Los mejores años para el periodismo ambiental están por llegar, como para el periodismo general. Hay que estudiar, aprovechar nuestro tiempo y hacernos valer en el mundo profesional, fuera de las facultades.

Hace ya unos días (26 de octubre) El Economista hacía un Editorial con el siguiente título: ‘Sindicatos con amor por el capital’. Creo que es interesante leerlo (perdonar por el retraso), por lo que os copio lo más importante:

Por su labor de representación de los trabajadores que tienen adscritos y por formar parte de órganos consultivos, se les asigna partidas en los Presupuestos. Ésa es la porción que se desembolsa de forma transparente, pero la más pequeña. Porque los sindicatos se han especializado en monopolizar con grandes dosis de oscurantismo múltiples fuentes de liquidez. Se las han arreglado para lograr inyecciones extraordinarias, bien fuese como créditos blandos o, como en la última ocasión con Zapatero, en forma de compensaciones por la pérdida de patrimonio durante la guerra civil. Reciben subvenciones de todas las Administraciones, e incluso pagos en especie, como locales para desarrollar su actividad. Especialmente bajo el capítulo de la formación, han acaparado el dinero de miles de cursos cuya realización y efectividad nadie audita. Y de las empresas también obtienen dinero: no sólo de manera legal por los liberados, también cobran por gestionar convenios colectivos y ERE, algo que no se les supone. El resultado es que sus cuentas no están fiscalizadas. Y así es muy fácil exigir al empresario cuando ellos, acostumbrados al uso del dinero público, no hacen los números que les toca. Deben mostrar transparencia. Y no les vendría mal someterse a la competencia y depender más de las cuotas de sus afiliados y la calidad de sus servicios. Pues aunque se arrogan el papel de representantes de todos los trabajadores, defienden sobre todo los privilegios de los indefinidos.

La crítica del diario El Economista no se queda en el Editorial, también hay un artículo a dos páginas (“El ‘iceberg’ de la financiación sindical: todos pagan y todos callan las cifras”) en las que dan datos concretos, veamos algunos:

  • Sólo en foramción UGT recibirá este año 95,5 millones de euros y CCOO, 94,08 millones
  • Además de las subvenciones, las administraciones aportan sedes por más de 7 millones mensuales
  • Llevan más de 30 años ocultando sus finanzas
  • Los sindicatos no quieren hablar de sus cuentas, porque les obligaría a reconocer que las cuotas de sus afiliados no cubren ni el 5% de sus gastos anuales
  • El conjunto de los sindicatos percibirán 172.667.675,5 euros en concepto de formación sectorializada

Los sindicalistas en lugar de organizar manifestaciones diarias en los peores momentos de la crisis, cuando las medidas políticas parecían un concurso de dardos con tiradores novatos, estuvieron tranquilamente en sus sillones. Cuando los que defienden a los trabajadores no lo hacen, las críticas hacia ellos crecen, pero se han hecho los tontos y han mirado hacia otra dirección y les ha salido bien, pero las críticas les siguen llegando y eso me alegro. Está bien que los sindicatos no sean muy agresivos, pero que no sean nada agresivos…

Esta noticia salió en portada el 23 de octubre (el viernes pasado) en el diario gratuito Qué! y por fin hoy puedo tratarlo aquí.

Quienes me sigan desde hace tiempo o me conozcan sabrán que soy un gran crítico de los juegos de azar, de los casinos, de la lotería,… y ya he escrito sobre la ludopatía.

El artículo se guía por varias premisas:

  1. El gasto en máquinas tragaperras ha descendido un 25% en el último año.
  2. Los bingos venden un 28% menos de cartones y hay menos público en los casinos, donde se han reducido un 15% los ingresos.
  3. La venta de Lotería Nacional ha caído un 3% en los primeros meses del año.
  4. La recaudación de las mesas de juego ha caído un 15% en un año.
  5. La lotería en conjunto ha caído un 5%.
  6. La venta de lotería para el sorteo de Navidad ha bajado un 10% este año (hasta la fecha).

Después de cinco años en los que la cantidad que dedicaban los ciudadanos iba creciendo (se llegó a casi 700 euros de media por ciudadano y año), este año se espera una intensa caída. No es que se vayan a desenganchar los que  padecen ludopatía, sino que la gente que jugaba de vez en cuando o que se gastaba varios miles en la lotería de Navidad, este año no lo hará. Es una pena, ojalá esto sirviera para que los ludópatas se desenganchasen.

Estaba hoy en clase de ‘Periodismo Especializado’ cuando el profesor se ha puesto a criticar el sistema educativo universitario español. Yo pensaba que haría la crítica clásica que hacemos todos los que estudiamos periodismo en la Complutense, pero añadió un dato que (me duele reconocer) hasta ahora no había pensado. El profesor defendía que la carrera de Periodismo nunca será buena por motivos (que ahora me parecen) obvios. Decía: “Los políticos no quieren periodistas bravos, cultos formados,…“, sería un colectivo indomable y que atacaría por todos los lados posibles a los políticos. Imagínense una carrera periodística en la que en todos los cursos se diera ‘periodismo de investigación’, ¿se imaginan un mundo lleno de investigadores? Todos los alumnos sabemos que asignaturas podrían quitar y cuáles se deberían añadir, lo malo es que los profesores también lo saben.

Añadía también que somos “una generación de mansos” y tal vez tenga razón. Aunque sabemos lo que estaría bien modificar, no hacemos nada para que se modifique, salvo en casos excepcionales como cuando te suspenden y quieres que quiten al profesor porque hace injusticias (XD). Respecto a lo de “mansos”, no puedo evitar recordar una escena de la película ‘La vida de Brian’, ¿recuerdan esa escena en la que están en la colina escuchando las bienaventuranzas de dice Jesucristo? En esa escena Jesucristo dice: “Los mansos heredarán la Tierra” y por el fondo a la gente le llega: “Los gansos heredarán la Tierra”. ¿Somos gansos o mansos?,  ¿o tal vez gansos mansos?

Como ya todos sabréis Obama ha ganado el Premio Nobel de la Paz. ¿Se lo merece? Bueno, no ha hecho la guerra, no ha hecho nada “malo”. No niego que Obama anunció muchas propuestas para todas las cosas, me recuerda a la falacia del francotirador (es una falacia lógica donde la información que no tiene relación alguna es interpretada, manipulada o maquillada hasta que ésta aparezca tener un sentido. El nombre viene de un tirador que disparó aleatoriamente varios tiros a un granero y después pintó una diana centrada en cada uno de los tiros para autoproclamarse francotirador).

Obama ha dicho cosas para todos, ha aparecido en todos los sitios (hasta hablando de baloncesto…), está en todos los sitios, y ahí donde no está le llaman, y para que vaya le tienen que dar premios con prestigio, y ya que perdió los Juegos Olímpicos le tenían que dar algo grande. Podríamos abrir una apuesta para ver cuál es el próximo premio, reconocimiento,… que le dan…

Aunque con los candidatos que había, no era muy extraño que lo ganase Obama. En total eran 205 los candidatos, pero los más conocidos fueron la senadora colombiana Piedad Córdoba, Bill Clinton, el presidente fránces Nicolas Sarkozy, el presidente italiano Silvio Berlusconi (no entiendo cómo pudieron seleccionarle, igual que tampoco entiendo por qué seleccionaron a Hitler), Bono de U2, activistas chinos y rusos o la Coalición contra las Bombas de Racimo (CMC), entre otras más de 200 candidaturas.

Hoy Manel Fontdevilla publicaba una viñeta muy interesante sobre Obama y su Nobel de la Paz:

cartoon viñeta obama nobel

No soy el único que está extrañado por la concesión a Obama del Premio Nobel de la Paz (puesto que sólo hay intenciones y no hechos, por el momento al menos), hay gran cantidad de blogs, columnistas, editoriales,… y personas, miren la siguiente encuesta de El País:

encuesta obama nobel

En fin, si sigue hablando de mejorar la economía, igual le dan el año que viene el Premio Nobel de Economía.

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