Así estaban las Tablas de Daimiel el 28 de marzo del 2010. Todavía no se han recuperado del todo, pero con las lluvias y la llegada de la primavera el cambio es más que notable, aunque todavía le falta para llegar a su potencial de belleza. Las últimas imágenes corresponden a las inundaciones que han causado junto a su cauce los ríos Cigüela y Záncara antes de llegar a las Tablas; vistos desde lo alto del Mirador de La Mancha.