Si algo destaca en este trabajo, es el hecho de que el periodismo de investigación está en horas bajas. La crisis económica, los excesos de influencia política en el periodismo, la falta de atención por parte de la sociedad,… y la sensibilidad que tiene el periodismo de investigación le han llevado a una situación más complicada. Su futuro es incierto, es como el misterio que describía Octavio Paz en el Laberinto de la soledad, “es una fuerza o una virtud oculta, que no nos obedece que no sabemos a qué hora y cómo va a manifestarse”. Las crisis suelen cerrarse con etapas de esplendor, pero parece que estamos ante algo distinto. Si hubiera que describirlo diría que es como un choque tectónico en el que una de las placas que están colisionando se está metiendo bajo la otra. Lo único es que de aquí no nacerán montañas.

El periodismo ha sido muy importante desde hace varios siglos. Facilitó el comercio entre ciudades y luego entre países. Favoreció a ciertos reyes, emperadores, políticos,… manejar a sus pueblos, e incluso convertir a los pueblos enemigos en amigos. El periodismo de investigación fue la evolución lógica del periodismo, y favoreció a la instauración definitiva de la Democracia en muchos países. Se convirtió en un ojo para los políticos, para los empresarios y para cualquier órgano de la sociedad. Pero ahora está débil. El periodismo ciudadano y los blogs han minado sus esfuerzos. Las redes sociales son lo que se lleva ahora. La diferencia es que el periodismo ciudadano, un blog o una red social, no suelen necesitar a periodistas profesionales con una gran dedicación sobre un tema. Se nutren de gente voluntaria, de copiar (o reelaborar) lo que hacen otros, de los tiempos libres de muchas personas y del tiempo de ocio, también. Sus costes son mínimos y sus ingresos son máximos. No necesitan ganarse un prestigio como firma, sólo crecer en usuarios y en visitas, y el boca a boca y la moda se los han dado.

A pesar de que la tecnología podría haber sido el instrumento perfecto para este oficio, ha resultado ser un arma de doble filo que ya se está llenando de sangre. Numerosos medios están haciendo recortes de plantilla, otros se han visto obligados a vender sus propiedades, otros, directamente, se han visto en la necesidad de declararse en quiebra. Es cierto que ahora están naciendo muchos nuevos medios, tal vez demasiados, y que entre todos suman muchos más lectores que los que ha tenido nunca la prensa tradicional. También es cierto que ahora se ha reavivado un nuevo ánimo de lectura (no de libros). Pero ¿cuál será el lugar para el periodismo de investigación en esta nueva era? Nuestros entrevistados no lo saben, probablemente nadie lo sepa. Hace varios años Yahoo tuvo la oportunidad de comprar a Google por un millón de dólares, no lo veía rentable y confiaba más en sus posibilidades sin comprarlo. ¿Cómo estaríamos ahora si lo hubiera comprado? Sólo ha sido un factor y todo se ha revolucionado.

Albert Einstein decía que “la teoría es cuando se sabe todo y nada funciona; la práctica es cuando todo funciona y nadie sabe por qué; en este caso hemos combinado la teoría y la práctica: nada funciona… y nadie sabe por qué“.

BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA PARA REALIZAR EL TRABAJO:

–          Curso de Mediático.com sobre “El periodismo de investigación: métodos y técnicas de investigación en el periodismo. http://www.mediatico.com/es/periodismo_de_investigacion/

–          Fuentes de información bibliográficas. Catálogos de bibliotecas y bases de datos http://www.ugr.es/~jologon/metodos/PDF/articulo_fuentes_infor.pdf

–          El periodista universal (David Randall, 1996)

–          Tesis doctoral: Periodismo y periodistas de investigación en España, 1975-2000: Contribución al cambio político, jurídico, económico y social, de Luis Díaz Güell

–          Sentencia número 1.233/2008 del Tribunal Supremo en la Sala de lo Civil. “Grabación de la imagen y voz en una consulta mediante cámara oculta. Publicación del reportaje en televisión. Honor, intimidad y propia imagen”.