Hace ya algún tiempo, por desgracia, que no os pongo nada del libro de Henry David Thoreau: Walden. No es que me haya dejado de gustar, al contrario, es un libro delicioso. Pero requiere mucho tiempo. Es bastante denso, aunque entre tal densidad hay mucha belleza. Ayer vi la fotografía que os pongo abajo y Thoreau ha vuelto a mí. Además, hoy he terminado (por fin) de exámenes y cuando termine varios trabajitos espero volver con Walden. Ahora os dejo con esta fotografía que porta una gran frase de Thoreau:

"La questión no es qué miras, sino qué ves"