El periodismo de investigación respecto del periodismo, es lo mismo que los préstamos bancarios en una crisis. Es el sector de máximo riesgo, o lo que es lo mismo, en el que más se arriesga. Me explico. El periodismo de investigación es el más caro de todos los periodismos, porque es el único en el que todo se puede caer en cualquier momento sin conseguir nada. Entonces, si estamos viviendo una mala situación periodística de recortes de plantillas, cierres de medios,…, su situación no puede ser buena.

Así lo reconoce, por ejemplo, Francisco Pérez Caballero, que cree que “se hace buen periodismo de investigación” en la actualidad. Pero señala también que “no con la frecuencia que se hacía antes, tampoco tenemos los medios que teníamos antes, hay menos periodistas y dinero”. No obstante, reconoce que con los medios actuales “se hace un periodismo de investigación decente” y, aún así, “de vez en cuando salen reportajes de profundidad muy buenos, aunque no siempre hay un caso Roldán o un Watergate que investigar”. Aunque piensa que no estamos en su peor etapa, dice que tampoco estamos en la mejor. “Cada vez se tira más de agencias de noticias, se copian más unos periódicos a otros, unos telediarios a otros,… pero de vez en cuando hay un programa de televisión, de radio o en un artículo en prensa que si hace periodismo de investigación propio dedicando a su propio personal y consiguen exclusivas que llaman la atención y revelan cosas importantes”.

La visión de Melchor Miralles es diferente, según él, “en España el nivel del periodismo es equivalente al de otras actividades profesionales, es decir, mediocre”. “El periodismo de investigación no vive sus mejores días, sin duda, pero también hay excepciones. Funciona mejor en el ámbito de la política y lo social y mucho peor en el ámbito de lo económico, debido a la formidable fuerza de las grandes compañías y el poder que tienen con el dinero que destinan a la publicidad”. Corre un mito, tal vez sea real, según el cual alguien escribió un libro en el que criticaba, fundadamente, al Corte Inglés, salió la primera edición y se vendió al instante, solo que el único comprador fue el Corte Inglés y no puso ninguno a la venta; no hubo más ediciones. Lo mismo ocurre con cualquier compañía de similar tamaño. ¿Qué medio de comunicación es capaz de criticar a Telefónica, BBVA, Banco Santander, Repsol,…? La mayoría de los medios grandes reciben de estas empresas un porcentaje muy alto de sus ingresos, y hay muchas cosas que investigar, ¿por qué iban a empezar por esas empresas?

Entre el periodismo de investigación actual y el de los primeros años democráticos en España, según Miralles hay algunas diferencias, “antes había más periodistas que ahora dispuestos a complicarse la vida y que tenían como objetivo más el hacer adecuadamente su trabajo y menos considerarse gente importante”. Hay tantos tipos de periodismo de investigación como reportajes en profundidad se puedan hacer. Puede hacerse sobre casos antiguos intentando recuperar alguna pista que no se destapó en su momento, sobre camellos menores en localidades pequeñas, sobre qué hacen con los contenedores de reciclaje (hace poco la Sexta televisión descubrió, introduciendo GPS en varios contenedores que terminaban en un vertedero común), entre otras muchas posibilidades. Sólo que la idea que tenemos de periodismo de investigación es, tal vez, demasiado global. Global en el sentido de que pensamos que sólo se pueden investigar cosas grandes y que afecten a todos, cosas como la política que envuelven todas las cosas, olvidándonos de aquello que está cerca de nosotros y nos afecta cada día. Miralles también señala que “el periodismo ha cambiado porque los periodistas han cambiado, y yo creo que a peor, aunque insisto en que creo que ha sucedido lo mismo con los políticos, los empresarios, etc. Creo que en España la educación es nefasta y estamos ante una consecuencia de ello”.

Al comparar el periodismo de investigación actual el de épocas anteriores, no podemos pasar por alto el desarrollo tecnológico. Miralles no hace mucho hincapié en este factor y sólo dice que “estamos al mismo nivel de los países más desarrollados”, lo cual descartaría toda excusa de falta de investigación por falta de medios. Pérez Caballero piensa que “lo ha beneficiado de manera innegable”, pero en un sentido más proteccionista para el periodista: “antes tenías que hacer una entrevista y para demostrar una cosa no contabas con una minicámara o una grabadora pequeña, para poder registrar una entrevista y hacer más sólido un artículo de prensa, para que nadie pueda decir que es falso y se desdiga. Ahora es más fácil protegerse las espaldas, aunque eso luego nunca vea la luz, es una caja de seguridad para el periodista”.