Hoy comenzamos con el último capítulo del libro  El fin de los medios masivos (editado por Mario Carlón y Carlos A. Scolari). El artículo lo escribe Hugo Pardo Kuklinski y me niego a estar de acuerdo en esta afirmación… Los datos que tengo no dicen eso, aunque todavía no he leído el capítulo. Vamos con ello:

Bueno, en las primeras líneas suaviza mi opinión: “El artículo no es una apuesta por el fin de los blogs ni un análisis de futurología al respecto. El texto pretende ser un breve ensayo que huye de la creencia generalizada de que los nuevos medios “matan” a los medios preexistentes” (Y POR QUÉ NARICES LO LLAMAS ASÍ!!!)

“Los blogs están mutando rápidamente, y en esa mutación algunos creemos que se convertirán en otra cosa (¿e-magazines?) y dejarán de ser cuadernos de bitácora personales con enlaces externos, como en sus orígenes comerciales en 1999” (Mal vamos!)

“A partir de mi propia experiencia puedo decir que los blogs son valiosos borradores, versiones inacabadas del pensamiento de sus autores” (Pedante!)

“En el período 1999-2005 los blogs eran el gestor de contenidos por excelencia; sin embargo, en 2009 se hace muy difícil comenzar un blog individual de cero si uno carece de un perfil previo atractivo que le permita ganar una mímina masa crítica de usuarios” (yo diría que es por saturación…)

“Mas allá de la facilidad de publicación que tienen los autores, el funcionamiento de los blogs no es muy diferente al de las cartas de lectores de un medio gráfico tradicional, sólo que sin edición”

“You’re too late”

“Si bien la blogosfera alguna vez fue un espacio de frecura, autoexpresión y pensamiento independiente, hoy ha sido inundada por un mar de contenidos de pago, marketing semioculto y amateurismo sin vocación de calidad. Los comentarios han perdido la batalla del spam, promueven un espacio autista alejado de la línea argumental que el autor propone en su post o son simplemente irrelevantes”.

“Los blogs individuales están perdiendo fuerza por varios motivos entre los que destacan:

  1. Cierta saturación del formato por carencia de actualización de los productos y muerte súbita de muchos de ellos.
  2. El esfuerzo de calidad o creatividad que requiere lograr atención diaria de los lectores frente a la competencia que proponen formatos de intercreatividad menos trabajosos como Facebook o Twitter.
  3. La creación desmesurada de splogs (blogs falsos que en realidad son aplicaciones de spam), creadas en forma automática para obtener rédito de los servicios de Google AdSense o Google Adwords.
  4. La pérdida de jerarquía de los blogs en el algoritmo Page Rank de Google, que debe atender un creciente volumen de contenidos generados por el usuario, lo que promueve una mayor invisibilidad hacia estos contenidos.
  5. Ciertos blogs promueven una dinçamica de “charlatanería” que resulta perjudicial para su transformación de nodo en hub.

“A mayor velocidad de la transmisión de la información vía Internet, mayor capacidad de diseñar formatos multimedia en detrimento de los formatos textuales” (No lo tengo tan claro…)

“Los blogs no son los mejores aliados del consumo snak. YouTube, Twitter y iTunes son paradigmas del consumo snak en la red. En tanto, los dispositivos móviles conectados a Internet potencias aún más el consumo de retazos de información. […] Mejor que el blogging es el microblogging. En tanto, la larga cola de la economía facilita y promueve las iniciativas de la cultura social”.

“Postear en un blog en forma periódica representa un excesivo esfuerzo que pueden suplir con aplicaciones más sencillas a través de su dispositivo móvil conectado a Internet, que ofrece movilidad física más conectividad”.

“Todo lo que sea escritura colaborativa y desintermediación, mediante etiquetas y múltipes sistemas organizativos, es un valor positivo para desbaratar el orden analógico preconfigurado. La Web 2.0 contribuye en esa nueva construcción de poder. Los blogs promovían una selección y toma de sentido a gusto del usuario y no exclusivamente del editor. La organización digital les facilitaba un metaorden que prescindía del papel y su lógica unidimensional. El control cambiaba de manos y pasaba a ser del usuario”.

“Los blogs son sólo un formato entre muchos. […] El deseo de escribir, intercambiar conocimiento o simplemente comunicarse con los demás en forma distribuida persistirá a todas las modas y a todos los formatos”

Aquí acaba el libro. Sobre este artículo debo decir que si los blogs empiezan a parecerse a otra cosa es porque están evolucionando. Igual que todas las cosas evolucionan y no se les cambia el nombre (véase televisión, libro, cine,…), el blog también lo hace.

Bueno, como visión general de libro, os recomiendo no leerlos. Soy sincero. En blogs como el de Julio Alonso, Enrique Dans,…, siguiendo los datos de la IAB o InfoAdex, la información que tendréis será mucho mejor.