Debo reconocer que este artículo de Mario Carlón es de los más cercanos a la realidad que conozco. Mantiene la línea de los expertos a los que he entrevistado, y me ha descubierto a un tal señor Arthur Danto que tiene un interesante artículo, llamado El final del arte que espero poder leer pronto. Bueno, este es el primer (de cuatro) capítulo que en El fin de los medios masivos (de Mario Carlón y Carlos Scolari, como editores) se trata. Antes de ir con él, os aviso de que será largo:

“En una época en la que se ha anunciado el final del arte (Danto), del cine (Cerchi Usai; Sontag), de la historia (Fukuyama) e, incluso, de lo social (Braudillard), no debería llamarnos la atención que, finalmente, también le haya llegado su turno a la televisión, […] que sigue generando, si la comparamos con otros fenómenos mediáticos, audiencias insólitas”. (Buena forma de empezar el planteamiento; es la misma pregunta que hacía yo cuando me enteré de esta “nueva realidad para mí”).

“Los anuncios sobre el fin de la televisión, que si bien parten de un diagnósticos, constituyen en cierta forma una predicción, porque se adelantan a lo que  vendrá y sorprenden al sentido común”.

“Esa proposición (sobre su muerte) cuestiona la percepción que la sociedad posee de lo que está aconteciendo, porque está convencida de que la televisión ocupa aún un lugar dominante sobre los demás medios, es decir, que goza de muy buena salud; y le cuesta entender qué significa exactamente el fin de la televisión”, ya que “mirar televisión sigue siendo la principal actividad mediática que la gente realiza en sus casas”.

De lo que se habla es de “la disolución del ‘objeto televisión’ y por otro lado, el relato sobre el fin”.

“Nos encontramos en la era en la cual probablemente haya comenzado el fin de la televisión como medio, pero mucho menos en su fin como lenguaje y disposición“.

La noción de medio “implica la articulación de un soporte tecnológico más una práctica social”

Este anuncio es “un conjunto de factores que, del lado del soporte, comienzan con el extraordinario cambio tecnológico al que asistimos, que está modificando la oferta y el acceso mediático a los discursos televisivos. Y que continúa del lado de las prácticas sociales, con un cambio en la construcción de la figura del destinatario y de su práctica espectatorial, la cual, se anuncia, será cada vez más interactiva. Es un cambio que implica incluso una puesta en crisis de la noción de la televisión como medio de masas“.

“Vint Cerf, uno de los creadores de Internet, expresa que pronto la mayoría verá la televisión a través de Internet, revolución que puede significar el final de los canales tradicionales en favor de nuevos servicios interactivos”.

Javier Pérez de Silva dice que “muere la forma actual de ver televisión y muere también el televisor. La forma de ver porque el público va a ser capaz de decidir qué y a quiénes quiere ver, cuándo, cómo y dónde le dé la gana. Y además, podrá interactuar con un aparato que hasta ahora era únicamente unidireccional. Y el televisor porque los esfuerzos van encaminados a fusionar el PC y el televisor en un aparato inteligente” (WEB-TV)

También dice que se “acerca el fin de la programación” tal como la conocemos ahora.

Alejandro Piscitelli: Paleo-, Neo y Post- televisión

  • “La Paleo-tv instauró un contrato didáctico, pedagógico, basado en un modelo de educación cultural y popular, se dirigía a un público masivo […] y convocaba a públicos específicos (programas para niños, ancianos, de música, de animales, etc.). Fue un modelo muy exitoso”.
  • “Con la Neo-tv la televisión cambia, […] los medios producen sentido, y, a través de esa producción, construyen los acontecimientos, antes que reproducirlos o representarlos”.
  • Con la Neo-tv, se produce un “abandono del contrato pedagógico por uno más simétrico, de fuerte interpelación al espectador. […] Modificación en la programación […], los géneros se mezclan, […] se impone la coloquialidad,…”
  • En la situación actual, “la televisión ha dejado de centrarse en sí misma y ha comenzado a hacerlo en el destinatario”. Considera que “vamos camino a una crisis definitiva de la programación” y que “ya nos encontramos en el momento de máxima divergencia entre oferta y demanda, es decir, en el verdadero fin de la televisión como medio de masas”.
  • “La crisis que diluye la diferencia entre programas de información y programas de ficción en la Neo-tv tiende cada vez más a implicar a la televisión en su conjunto transformándola de vehículos de hechos en aparato para la producción de hechos, es decir, de espejo de la realidad pasa a ser productora de la realidad”.
  • Según Verón, “la televisión nace como medio masivo en la Paleo-tv con una grilla de programación de fuerte pregnancia social ocupándose del mundo exterior; durante la Neo-tv pasa a ocuparse de sí misma y empieza a entrar en crisis la grilla de programación; y en la tercera etapa, la grilla de programación estalla como efecto de las nuevas tecnologías que ponen todo el poder en manos del espectador. […] Primero la televisión se ocupó del mundo exterior, luego de sí misma y finalmente del destinatario”.
  • “En la Neo-tv cada programa empezó a exponer sus recursos productivos; en la Meta-tv, ciertos programas se ocuparon de los recursos productivos de los demás”.
  • “En sentido estricto la Meta-tv no hace ya programas de televisión, ha perdido la fe en ellos”

Predicciones sobre la televisión como dispositivo y lenguaje:

  • “El 85% de todo el material de vídeo que vemos está pregrabado, por lo que uno puede preparar el propio sistema para hacer las oportunas descargas a voluntad. Si hay una televisión que va a morir, que va a entrar en una crisis definitiva a la programación podemos predecir que es la del grabado, disponible siempre al espectador”.
  • “El directo […] va a seguir generando discursos masivos y […] se mantendrá intacto como lenguaje (no importa en qué pantalla lo vea)”.
  • “El dispositivo y el lenguaje del directo no están listos para recibir una utopía, conciben demasiado nuestra atención. […] La televisión puede morir como medio, pero su dispositivo y lenguaje no“.
  • El discurso ” va a sobrevivir a una posible muerte de la televisión como medio. porque su novedad ha venido a entregarle una experiencia inédita a sus sujetos espectadores: la posibilidad de ser testigos de los principales acontecimientos de su propia historia en sus transcurrir”.

“En este relato la televisión muere como medio de masas, pero no muere el directo como lenguaje y dispositivo, y tampoco lo hace su sujeto espectador”

Miedo me dan los otros tres capítulos sobre el fin de la televisión. Me ha gustado este capítulo y lo veo más o menos completo. Sólo espero que aunque sean repeticiones no utilicen un vocabulario excesivamente manido y pretencioso.