Me encanta la casualidad. Gracias a ella descubro, pasado un tiempo, muchas cosas. Lo bueno de esperar hasta que suceda una casualidad es que se coge con un encanto mucho más bonito y el recuerdo de algo bonito emerge.

Hace al menos 4 meses vi una película muy poco conocida, pero en la que salían dos de mis actores favoritos juntos y por segunda vez. Los actores eran Peter O’Toole y Omar Sharif, en la película ‘El ladrón del arcoíris’. Película que os recomiendo y en la que salía una canción que resulta ser de Alessandro Marcello, la obra: Concerto for oboe and strings – 2nd movement – Adagio – in C minor. Pero no pude descubrir qué canción era porque la película no tuvo trascendencia y no hay nada en Internet. La película sólo se puede ver en versión original. Pero ayer, vi ‘La casa de la alegría’ y me ilusioné al oír nada más empezar la canción que ahora os pongo. Esta vez sí la encontré

En la primera de las películas se utiliza una versión en trompeta que para mi gusto es mucho mejor. La parte en cuestión se encuentra en el siguiente vídeo a partir del minuto 3:11.

Después de escuchar esta canción me meto en el papel de Peter O’Toole en la película y luego me voy a su papel en Lawrence de Arabia. Acto seguido me voy a uno de los libros que escribió Sir Thomas Edward Lawrence (Rebelión en el desierto) y me viene a la cabeza una de sus mejores frases:

A veces, cuando me enfurezco por algo que me parece injusto, pido a Dios que permita que la tierra choque con el sol de una vez por todas, impidiendo así que los dolores de todos continúen y para que jamás los tengan quienes aún no han nacido. Pero cuando me siento feliz me gustaría tumbarme a la sombra y hasta convertirme en sombra yo mismo. Esos dos sentimientos aislados son, en sí mismos, una estupidez.

Os dejo también la canción para oboe, como la compuso Marcello: