Mientras estoy leyendo un libro sobre cómo ser creativo (¿Por qué no se me ocurrió? de Lee Towe) he visto un texto que me ha impresionado, tal vez porque Edison es uno de mis referentes. Dice así:

Thomas Edison sufrió de reumatismo, lo que le hizo estudiar y aprender que dicho mal estaba causado por cristales de ácido úrico. Después de volver de visitar a su médico, Edison puso cristales de ácido úrico en cientos de vasos. Añadió todas las drogas que pudo encontrar, una en cada vaso. Después de unos días, los cristales de cinco vasos se habían disuelto. Aconsejó a su médico que probara esas cinco drogas para tratar el reumatismo.

Aunque la historia no dice cuál fue el resultado del tratamiento de Edison, la moraleja es clara. No hace falta recordar su respuesta a un periodista que le preguntaba sobre sus fallos al intentar descubrir el filamento de tungsteno, pero lo voy a hacer:

No fracasé en 999 ocasiones, sólo descubrí 999 maneras de como no hacer una bombilla.

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