Después de ir terminando varios libros he recordado que hacía muchos (más de tres meses) que tenía aparcado a Walden. Por fin me veo con tiempo y fuerzas para escribir y no sólo poneros imágenes y/o vídeos. Además, esta es una ocasión especial para mí (bueno, no tan especial): ahora me voy al ‘tren de la naturaleza‘ a hacer grabar el último de los reportajes de mi estancia en AgoraNews (que se acaba el día 15 de septiembre y por fin comenzarán mis vacaciones). El tren de la naturaleza tiene muy buena pinta, sale de Cercedilla, va hasta Cotos y allí te llevan de senderismo y te explican cosas de la naturaleza (todavía no sé muy bien qué cosas, pero prometo contároslas).

Pero vamos a lo que veníamos: Walden y comenzamos con alguna frase, como siempre:

Deseo que haya tantas personas diferentes en el mundo como sea posible; pero quisiera que cada uno fuera muy cuidadoso en descubrir y seguir su propio camino, y no el de su padre o el de su madre o el de su vecino.

Creo que seguir los pasos del padre abre muchas posibilidades de empleo, pero me parece tan poco optimista, querer aspirar sólo hasta lo que ya se aspiró anteriormente en el seno de tu familia. Puede que yo no llegue muy alto (midámoslo en salario), pero desde luego que apunto alto. Hay una frase de Maquiavelo en El Príncipe que dice algo así como: “El buen arquero sabe que para alcanzar a su enemigo a largas distancias, tiene que apuntar muy por encima de la cabeza de su objetivo para que con el desgaste de energía caiga por su propio peso” (esa es la idea básica). Pues así pienso yo, cambia largas distancias por largo tiempo/plazo y enemigo por nivel de vida. ¡Apuntemos muy alto! ¡¿Por qué voy a decir que me conformo con ser mileurista?! El peso del tiempo podría hacer que me quedase en 800€ al mes. ¡Propongámonos cobrar 5000€ al mes!, puede que se queden en 4000€, que no está nada mal, ¿no?

Sigamos.

Si un hombre tiene fe, cooperará con igual fe en todas partes; si no tiene fe, seguirá viviendo como el resto del mundo con quienquiera que se junte.

No especifica muy bien qué tipo de fe, pero dudo mucho que se refiera a fe de religión. Esta fe es la confianza que una persona pueda tener en sí misma.

Hay algunos que han tratado por todos los medios de persuadirme para que me hiciera cargo de alguna familia pobre de la ciudad […] he llegado a hacerles el ofrecimiento, todos han preferido sin dudarlo seguir siendo pobres.

Luego hace suponer que les ponía a cultivar la tierra con él, a bañarse en la laguna que estaba casi helada, a estar en soledad todo el día,… y se iban de allí. ¿Tanto necesitamos la vida en la ciudad, sus chismes, sus rutinas, jaleos,…? Seguramente algún año de mi futuro lo tomaré como sabático y me largaré a alguna zona en un plan lo más similar posible, hasta entonces no puedo ni dar una respuesta parecida.

La fotografía se convirtió en habitual, así que hoy, en el regreso de Walden, no podía faltar:

amampola

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