No puedo evitar irritarme cuando leo un artículo en el ABC: Los sindicatos ultiman un manifiesto a favor del modelo productivo de Zapatero.

Con un paro que puede llegar al 20%, batiendo todos los récords, los sindicatos deberían estar bloqueando la Castellana todos los días y haciendo mucho ruido en la puerta del Congreso de los Diputados. En otros países ya habría barricadas construidas con vehículos y contenedores ardiendo. Cuando cerraron empresas privadas que vivían de subvenciones públicas todos los sindicatos hacían huelgas masivas contra el gobierno de Aznar; ahora, aunque parezca increíble, las que se han hecho en Madrid han sido contra el gobierno de Esperanza Aguirre.

En una asignatura de la universidad: Estructura Constitucional cuando el profesor hablaba de la Monarquía parlamentaria decía que lo peor que podía hacer el Rey como Jefe del Estado sería apoyar a un partido monárquico, se estaría suicidando. Ahora vemos como los sindicatos se están suicidando al ser favorables a un partido, haga lo que haga. Espero que la gente, poco a poco, se vaya dando cuenta de que sindicatos así sobran; se supone que tienen que ser la voz alarmante, no la voz tranquilizadora que corresponde al partido en el Gobierno.

El manifiesto se llamaría: “Propuesta para la reactivación laboral en España”, que pretenden terminar a tiempo para que les dé tiempo a mandarlo a los miembros destacados del mundo del espectáculo que ya han prestado apoyo al Partido Socialista. Es decir, a la SGAE, mayoritariamente.

Misteriosamente, intentan que salga antes de las elecciones europeas; así los “intelectuales” actuaría otra vez a favor de Zapatero, bueno, de López Aguilar, que es el candidato. El Ministerio de la Zeja, al ataque.

Ahora les voy a copiar, literalmente, las claves del documento que ha seleccionado el ABC:

Lo prioritario es lograr un clima de confianza que impregne a todos los sujetos de la economía y la sociedad española. En lugar de revolver a las personas para que el Gobierno se esfuerce y busque mejores soluciones.

Hay que promover una red de entidades públicas que permitan al Estado canalizar sus recursos financieros directamente a la economía real. Más subvenciones a sectores que llevan desde que murió Franco (que fue quien se empeñó en mantener ciertos sectores totalmente improductivos como las minas) están en crisis.

El trabajo es la fuente primera y esencial de derechos de ciudadanía social, confiere libertad individual y asegura progreso económico. Por eso es mejor estar callados y no pidiendo trabajos de alta tecnología que son los únicos que pueden subsistir en los países desarrollados. Los demás los absorberá todos China y la India.

Es urgente necesidad modificar el principio rector de la gestión de la mano de obra que ha de transitar a fórmulas negociadas y con participación sindical. ¿Querrán pasar ya directamente los sindicatos a formar parte del PSOE?

La UE criticaba a España, para entrar como miembro, que sus sindicatos eran muy fuertes y podían limitar la capacidad de crecimiento del país. Ahora tienen de todo menos fuerza. Podríamos decir que sólo tienen debilidades, y la más notoria es su fuerte dependencia y apoyo al PSOE.

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