Hace más de un siglo (en 1892) nació uno de los teóricos económicos con mayor influencia, sobre todo ahora: Nicolai Dimitriev Kondratieff. Para demostrar que su teoría es aséptica comencemos con una pequeña biografía: es ruso (dato importante) y desde muy joven se afilia al Partido Social-Revolucionario. En 1920 participa en la elaboración del Primer Plan Quinquenal y funda el Instituto de Coyuntura de Moscú. Intentando lo mejor para el publo ruso, critica la voracidad a marchas forzadas de la industrialización en detrimento de la agricultura. En 1930 es detenido por dirigir un partido (que no exixtía), el “Partido de Trabajadores Campesinos”, y llevado sin juicio a Siberia donde años después es fusilado.

Siendo breve, su teoría se basa en los ciclos largos: ciclos que duran entre 48 y 60 años con una serie de fases alternadas entre crecimientos y depresiones o recesiones (dependiendo de la duración). Así establece cuatro fases o estaciones: primavera (expansión), verano (recesión), otoño (meseta) e invierno (depresión). Adivinen, ¿qué época nos corresponde en la actualidad? Aquí un pequeño gráfico que encontré por la red:

war-and-kondratieff

Puede que con un gráfico quede más claro:

wave-kondratieff

(Antes se hablaba de que sería el terrorismo la guerra del siglo XXI, ahora tal vez se hable de otro modelo de guerra)

Bueno, creo que está claro lo que quiero mostrar: creo que estamos muy cerca de una nueva guerra, posiblemente ante la TERCERA GUERRA MUNDIAL, una guerra mucho más compleja que las anteriores. Ahora los países que hace tres décadas (en plena Guerra Fría) estaban al margen o eran escenarios de altercados propiciados por las superpotencias, tienen la suficiente capacidad para desarrollar armamento nuclear y de largo alcance, es decir, que los pequeños tienen la capacidad de asustar a los grandes.

En las últimas horas Corea del Norte, capitaneada por Pyongyang (su líder dictatorial, no la capital del país, claro) ha lanzado un O.V.N.I. (Objeto Volador No Identificado), porque todavía no saben si es un misil o un satélite de comunicaciones. Lo que sí sabemos es que Pyongyang amenazó a todo ser viviente que se atreviese a derribar su satélite (así lo decía, no entremos ya en el debate de si era un misil o un satélite) de que lo atacarían con todo su arsenal nuclear.

Ahora Obama, la ONU, la OTAN,… tienen que tomar medidas disuasorias, para que no haya una escalada armamentísitica (nuclear, tal vez).

Para entender a Corea del Norte hay que tener en cuenta varias claves: tiene la mitad de población que España, pero el doble de habitantes por kilómetro cuadrado; tiene el cuarto ejército más grande del mundo (con más de un millón de soldados en activo y 4,7 millones en reserva; naturalmente no es el más avanzado del mundo); la mayor parte de los norcoreanos vive en extrema pobreza; sólo el 18% del territorio es cultivable; presenta una estructura dictatorial de corte marxista-leninista,…

Con este contexto es fácil entender situaciones como las siguientes: la mayor parte del ejército norcoreano se encuentra en la frontera con Corea del Sur; en numerosas ocasiones las facciones del ejército norcoreano han dicho que destruirán a Corea del Sur y a su gobierno conservador; cancelar el proceso de no proliferación nuclear y reabrir centrales nucleares (esto después de los ejercicios conjuntos de Corea del Sur con EEUU cerca de la frontera con Corea del Norte); o, lo último, el lanzamiento de un satélite que muchos países piensan que es para espiar a sus vecinos y atacar con mayor facilidad, por eso, tal vez, determinados países dicen que no era un satélite y sí un misil de largo alcance; la otra opción es peor: que realmente tengan la capacidad de fabricar misiles de largo alcance, ya que tienen ojivas nucleares.

¿Qué ocurrirá con Corea del Norte? ¿Será la guerra que acabe con el ‘Invierno de Kondratieff’? La respuesta… ¿según quién?

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