Hay muchos tipos de impuestos, por lo que nos centraremos sobre todo en los que afectan a la renta y al IVA.

Una bajada del tipo impositivo supone un incremento de la renta disponible que tendrá un efecto positivo en el consumo según la propensión marginal al consumo. Pero, no todo se dedica al consumo. Hay una parte que irá al ahorro.

El multiplicador de los impuestos sería: (igual que el de las transferencias)

multiplicador-impuestos

El problema de los impuestos sobre la renta es que tardarían en notarse. Por eso algunos economistas prefieren la bajada del IVA o su anulación. El único problema es que la UE tiene marcado como IVA mínimo el 15%. Si hoy eliminasen el IVA la gente vería que lo que antes valía 100 ahora vale 84. Naturalmente no sería una medida permanente, sino temporal. Cuando la crisis acabase se volvería a instaurar progresivamente, para no erosionar la capacidad de compra adquirida. También habría que tener en cuenta que no todo lo no se gasta por la bajada de impuestos iría a consumo, una parte iría al ahorro.

Hay que tener en cuenta que el IVA es una de las principales formas por las que se financia el Estado, por lo que las partidas del gasto público serían mucho menores y el multiplicador del gasto público restante podría ser nulo. Es decir, que si tenemos en cuenta el gasto público como 0, la bajada del IVA tendría sentido; pero teniéndolo en cuenta, eliminar impuestos significa eliminar gasto público y en un momento como el actual en el que la propensión marginal al ahorro es más alta de lo normal (y posiblemente esté subiendo) sería muy arriesgado.

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