Las cosas se siguen complicando en Argentina. La presidenta no consigue controlar los crecientes movimientos contrarios que ya surgen en sus más próximas cercanías. Hoy L.M.V. nos vuelve a contar cómo lo ven allí, desde dentro.

“Un principio justo desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército”

José Martí

Como en una previa de fútbol, se realizaron dos actos casi simultáneos a favor uno del campo y otro del gobierno. De estos no se tiene mucho que hablar pues sólo fueron palabras y nada de acciones o intentos (concretos) para mejorar la situación (al borde de la crisis) en que parece que se encuentra el país.

Luego de entabladas luchas entre el campo y el gobierno, se logró llevar al senado el proyecto de ley impuesto por el gobierno que impone las retenciones móviles a la exportación de granos (de soja); luego de meses de enfrentamientos entre los dos bandos y fuertes rumores de conspiraciones e incitaciones a la violencia.

Luego de más de 16 largas horas de debate, la banca del peronismo K (Kirchnerista) no logró alcanzar la mayoría necesaria de votos para lograr que se apruebe el proyecto de manera oficial. Ambos bandos quedaron en un cabeza a cabeza en 36 votos para cada uno, lo que llevó a que se necesitara el voto del vicepresidente julio Cobos para llegar un resultado final.

La incertidumbre se mantuvo hasta el final, sobre todo cuando se conoció que el senador radical Emilio Rached no votaría a favor del proyecto oficial. Hasta ese momento, el Gobierno festejaba la definición favorable a las retenciones de Ramón Saadi, que era el último indeciso.

Los discursos de los dos últimos legisladores, por la oposición el radical Ernesto Sanza, y por el oficialismo, Miguel Pichetto, tuvieron tonos dramáticos.

Por su lado Sanz, senador radical por Mendoza, instó hoy al vicepresidente Julio Cobos que ‘piense en el país ‘y vote ‘en contra‘ de la resolución 125 del oficialismo por las retenciones. Sanz le habló ‘de mendocino a mendocino ‘y expresó que ‘ojalá Dios lo ilumine porque muchas cosas están en juego en la Argentina‘. También resaltó que Cobos cumplió en el último mes un rol de ‘grandeza, autonomía e independencia ‘y le reclamó que repita esas cualidades en su posible voto de desempate.

Miguel Ángel Pichetto afirmó que en el debate que se da en la Cámara Alta ‘está en juego la autoridad institucional”. ‘Este debate no es solamente económico, de recursos, de dos mil millones de dólares, de intereses. Es un debate en el que está en juego la autoridad institucional‘, enfatizó el senador, el último orador antes de que se vote el proyecto oficial de retenciones.

El mendocino pretendió, antes, evitar tener que pronunciarse y solicitó un cuarto intermedio e hizo un llamamiento a los jefes de los bloques para que hicieran modificaciones en sus posturas con el fin de llegar a un proyecto consensuado.

“Vamos a pedirle que haga uso de la facultad que otorga el reglamento, este debate está agotado, el Congreso ha hecho un esfuerzo extraordinario para buscar lo que usted plantea, el consenso”, argumentó Miguel Ángel Pichetto, tras lo cual, lacónico, le dijo a Cobos: “No me gustaría estar en su lugar”.

En el mismo sentido, Ernesto Sanz, jefe del bloque radical, se mostró a favor de “resolverlo esta noche”.

A continuación el vicepresidente de la Nación retomó la palabra. “Desde lo político, desde la institucionalidad, dicen que tengo que acompañar por el riesgo que esto implica. Mi corazón dice otra cosa”, empezó su segundo discurso Cobos.

Y antes de votar en contra del oficialismo, argumentó su justificación. “Es uno de los momentos más difíciles de mi vida. No persigo ningún interés. La presidente me va a entender porque no creo que sirva una ley para solucionar el conflicto. La historia me juzgará no sé como. Pero quiero que esto se entienda. No puedo acompañar. Actúo conforme a mis convicciones. Le pido a la presidenta que envíe un nuevo proyecto. Pido perdón si me equivoco. Mi voto no es positivo”, concluyó el vicepresidente de la Nación..

L.M.V.

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