Africanos contra africanos. Negros de sudáfrica contra negros no sudafricanos (sobre todo de Zimbabue, Malaui, Mozambique, Somalia y Nigeria). 43 muertos, cientos de heridos y más de 43.000 inmigrantes hacinados en campos de refugiados. Es un hecho sin precedentes. Ni siquiera se había rebelado de esta manera la población nativa negra contra los blancos en los años más duros del apartheid. ¿Qué ocurre? Puede que la respuesta esté en el 40% del desempleo (sobre todo entre la población negra) y en que los empresarios prefieran contratar a los inmigrantes que tienen un (ligero) mayor nivel educativo y no tienen nada, por tanto lo darán todo para conseguir algo.

Esta noticia nos podría envolver en los lazos de Lawrence de Arabia. ¿Recuerdan? Un inglés que se enfrentaba a su patria para conseguir la liberación de Arabia para los saudíes. Y, ¿cuál era su principal objetivo? Unir a todas las tribus e impedir que se matasen entre ellos. Lo hizo y consiguió su objetivo. África nunca dejará de ser el orinal del planeta hasta que no se dejen de matar entre ellos. África es el continente que más guerras civiles tiene. Seguro que todos recordarán lo que ocurrió entre hutus y tutsies en Darfur (Sudán). Siempre resuena en el fondo la frase: “La unión hace la fuerza”. La unión, no la destrucción. El mundo necesita héroes, no terroristas ni guerrilleros que sólo quieren el poder para ganar dinero. El cambio no comienza desde casa. No todos pueden participar a cambiar el mundo. No es necesario hacer campañas para recaudar dinero. Hay que hacer actos que sirvan para unificar a las tribus. Así dejarán de comprar armas, en lo que se pierde la mayor parte de los presupuestos de estos países, y harán escuelas, hospitales,… No tengo intención de pintar un cuadro bonito, sino de hacer ver que la sociedad está llena de dinero, simplemente no se usa para lo que debe usarse.

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