febrero 2010


Antes de empezar quería destacar una frase de Melchor Miralles durante la entrevista: “ninguna fuente de información es mala para un periodista, lo que importa es que lo que te cuente sea verdad, no la intención o la catadura moral de la fuente, que es intrascendente si los hechos son veraces. El periodismo de investigación o es independiente o no es periodismo”.

Ante la pregunta ‘¿qué tipos de filtros para contrastar la información se suelen utilizar en el periodismo de investigación?’, nuestros entrevistados contestaron lo siguiente:

-          Francisco Pérez Caballero: “por desgracia, los periodistas estamos muy perseguidos por la justicia, antes siempre fallaba a favor del periodista. Ahora hay abogados que se dedican a perseguir a periodistas que se han podido equivocar simplemente en un dato, denunciarle y sacarle todo el dinero que tiene. Hay que ser muy cuidadoso y cubrirse bien las espaldas. Tienes que tener tus grabaciones, tus contactos bien hechos, saber si la persona que te cuenta algo tiene credibilidad, si te dicen algo de una persona intentar hablar con ella también,… No puedes lanzarte a la piscina en el mal sentido, no puedes publicar una noticia aunque creas que es verosímil, aunque creas que es real, si no tienes las pruebas de que eso es real, te arriesgas a una demanda. Sin documentos o personas que te estén apoyando, es muy arriesgado. Los filtros que hay que pasar son los de la honradez propia, saber que no estás mintiendo y tener datos fiables, fuentes que te merezcan respeto y documentos filmados, grabados, fotografiados,…”.

-          Melchor Miralles: “yo solo pongo el que te he dicho antes, el de comprobar la veracidad, y hay una máxima que a veces echo de menos en el periodismo en los casos complicados que es la de al menos tener la información contrastada en dos fuentes”.

Para saber de qué estamos hablando al decir fuentes informativas, manejaremos varias definiciones:

-          RAE: “Confidencias, declaraciones o documentos que sirven de base para la elaboración de una noticia o reportaje periodístico. Y también: las personas que emiten esas declaraciones”.

-          Gerbert Gans: “fuente de información es la persona o grupo de personas que el periodista observa o entrevista y que le proporcionan las informaciones de base o los apuntes para una noticia. También consideramos fuente de información a los documentos o depósitos de la información que pueden ser consultados, tales como archivos, libros, revistas…”.

-          Isabel Villaseñor: “todos aquellos instrumentos y recursos que sirven para satisfacer las necesidades informativas de cualquier persona, se hayan creado o no con ese fin y sean utilizados directamente o por un profesional de la información como intermediario”.

-          Arturo Martín Vega: “son todos aquellos recursos necesarios para poder acceder a la información y al conocimiento en general. Todos aquellos instrumentos que maneja o crea el profesional de la información para satisfacer las demandas y necesidades informativas de los usuarios de cualquier unidad informativa”.

Para ver qué importancia se da a las fuentes les preguntamos si alguna vez les habían intentado dar información falsa, a lo que contestaron:

-          Francisco Pérez Caballero: “muchas. No sólo lo han intentado, nos la han dado. Información falsa, incorrecta, incompleta,… pero eso se soluciona acudiendo a varias fuentes. No hace falta ser periodista de investigación para eso, hoy contamos con una herramienta muy importante que es Internet, pero que hay que saber utilizar. Uno no puede llegar a la primera página de internet en la que haya una noticia y contarla como si fuera verdad sin hablar con determinadas personas, buscar más información, hacer algunas llamadas,… Por ejemplo, en nuestra redacción aquí en El País, en Cuatro o la Cadena SER, los chicos jóvenes a veces se quedan bloqueados cuando hay una bajada de tensión, nos quedamos sin Internet y no saben qué hacer. Hay muchos recursos y hay que utilizarlos todos, y ya sé que es costoso y más lento, pero son los que hacen más sólido a un trabajo.

-          Melchor Miralles: “lo que es frecuente es que se te acerque gente enviada por quien no quieres que te enteras de las cosas para confundirte en tu investigación, o sea, para intoxicarte e inducirte a error”.

Para continuar, debemos hacer una nueva distinción, esta vez dentro del concepto fuentes informativas, pues existen las primarias a las que podemos denominar personales y las secundarias a las que podemos llamar documentales.

Hecha esta diferenciación, pasemos a ver a cuáles dan más importancia nuestros entrevistados:

-          Francisco Pérez Caballero: “las fuentes primarias, siempre. Eso es pura matemática del periodismo. Pero llegar al protagonista de una historia suele ser difícil en determinados casos. A lo mejor tienes que empezar por personas que conocen a esa persona para ir acercándote a los protagonistas. Cuanto más te alejes de la base de lo que ha ocurrido, más inexactos serán los datos”.

-          Melchor Miralles: “Ninguna fuente es desdeñable y en las grandes historias que yo he hecho las ha habido personales, oficiales, documentales y de todo tipo. Pero la experiencia me dice que las que podemos denominar personales son las fetén”.

La siguiente pregunta podría ser: ¿y qué puede motivar a una persona a convertirse en una fuente de información de un periodista de investigación?

Francisco Pérez Caballero: “el interés. La gente que te filtra algo, que te está ayudando, salvo excepciones, busca un toma y daca, que determinada persona caiga, que se sepa que determinada persona está haciendo algo mal o cometiendo un delito,… y a él le viene bien o espera que en un determinado momento le puedas ayudar de alguna manera. A lo mejor nada fraudulento, pero todo se mueve por el interés”.

-          Melchor Miralles: “pues he conocido todo tipo de casa pero fundamentalmente venganza, reproche, arrepentimiento de algo que se ha hecho y, despecho. Y un poco de sentimiento de búsqueda de la verdad”.

No podíamos dejar pasar la oportunidad de preguntarle a Miralles si durante la investigación del ‘Caso GAL’ eran frecuentes las confidencias:

Pues sí, lógicamente. Y en casos como los GAL, en que investiga poca gente, se produce el efecto de que las fuentes te buscan porque perciben que eres el único y que de verdad estás dispuesto a llegar hasta el final.

Si algo caracteriza a una investigación periodística es que no es fácil y en su camino se presentan numerosos problemas, bien sean para encontrar información, fuentes, contraste, limitaciones editoriales,…

Así lo describe Francisco Pérez Caballero: “una investigación siempre está llena de dificultades, desde el principio. Pero creo que lo más difícil de todo es encontrar una buena pista, una línea que seguir y no tener miedo a preguntar, ni prejuicios (no quitarle la importancia porque no sea lo más políticamente correcto o porque no sea el asunto más llamativo). Esforzarse en encontrar algo que no haya encontrado un compañero de otro medio, sobre todo”. Lo que ha solido encontrar es “silencio, falsas pistas, gente que te dice cosas interesadas para despistarte, dificultad para hablar con las altas instancias, conseguir papeles/documentos judiciales que sustenten lo que estás investigando, hablar con la policía (hay que tener contactos dentro, porque los gabinetes de información están para dar lo justo y despistarte),… las dificultades son todas. Hay que tener un poco de carácter, ganarse a determinadas personas, haciendo y devolviendo favores que te van abriendo pequeñas puertas que luego te ayudan en otras investigaciones. Nada es fácil, pero es muy gratificante obtener aunque sea un dato que no se había encontrado antes”.

Para Melchor Miralles, el paso más difícil es “aunque parezca una tontería, y por eso hablaba de la importancia de la tenacidad, ser capaz de tocar a una puerta la vez 101 cuando previamente te la han cerrado 100 veces”. Se ha encontrado “con muchos y variados problemas, pero en los asuntos importantes, con la presión, y en mi caso la capacidad de coacción y amenaza del poder. Es duro soportarlo”.

Para que haya investigación tiene que ocurrir los más importante: descubrir algo para investigar: un indicio, una pista, un chivatazo, aunque sólo sea ver algo que no cuadra. Luego viene el resto: el desarrollo de la investigación que dé lugar a un descubrimiento o a la nada. Teóricamente la investigación parte de un hecho que puede ser conocido o no. Si es conocido puede ser porque ya se ha informado sobre ello en la información diaria, pero puede que no lo conozcamos y venga del rumor o por fía de la confidencia. Antes de seguir, hay que definir el campo de lo que se va a investigar para determinar a qué fuentes se va a acudir y en qué orden. Más adelante hablaremos de los tipos de fuentes. El paso siguiente es sacar conclusiones de las fuentes y confirmarlos vía contraste, para saber si podemos seguir adelante con nuestra investigación o si no podemos hacerlo. Entonces, buscamos nuevas fuentes e intentamos estar contrastando lo que tenemos con lo que vaya ocurriendo a última hora, para pasar a elaborarlo y publicarlo.

Una vez que conocemos la teoría, veamos cómo han solido iniciar las investigaciones nuestros entrevistados:

Francisco Pérez Caballero nos cuenta que “hay investigaciones que empiezas porque hay una noticia que ha salido y se ha quedado incompleta. Hay veces en las que llega algo a la redacción, un documento, una fotografía, una grabación,… y eso te hace iniciar el movimiento. Yo por ejemplo he trabajado en asuntos políticos, judiciales, crímenes, temas del pasado, algo de actualidad… y hemos buscado reconstruir casos sin resolver para intentar descubrir algo, hablar con criminales, con víctimas,…”.

Melchor Miralles: “la mayoría de las grandes historias que yo he hecho han nacido o de la casualidad o de la búsqueda personal de ella”.

Podríamos decir que aunque lo llamamos casualidad, como en todos los oficios, nos estamos refiriendo a otra cosa. Nos estamos refiriendo a la casualidad que llega después de que hayamos creado un gran pararrayos para ello, levantado con el esfuerzo y con la astucia personal. Sólo en los casos de amiguismo paternal podría descubrirse algo, y sería por mera filtración, con lo cual el contraste y el demás proceso periodístico se pasaría por alto. Por tanto, salvo que esté en las palabras de los entrevistados, dejaremos de usar el término casualidad.

Después de un pequeño recorrido histórico, y antes de profundizar más en el periodismo de investigación, es hora de conocer mejor qué es el periodismo de investigación y en qué se diferencia del periodismo “normal”.

Francisco Pérez Caballero dice que el periodismo de investigación “realmente es el periodismo. Ahora se hace otro tipo de periodismo que es el recogedor de noticias de agencias, el ir a hablar de la vida de alguien a televisión,… El periodismo de investigación es lo que debería ser el periodismo. Es un periodista que se dedica a investigar algo durante un periodo de tiempo. Pero la inmediatez nos impide con frecuencia centrarnos en determinadas noticias. A veces damos un titular y nunca se sigue esa historia. Lo que se define ahora como periodismo de investigación es profundizar en algo que ya se ha dicho, se sabe que está sin resolver y profundizas: te vas a las fuentes originales, buscas la documentación judicial, hablas con las personas que más saben,…, y juntas todos esos conocimientos para dar algo que puede ser útil para la sociedad. La información es vida, es utilidad. La labor del periodista de investigación es fundamental”.

Melchor Miralles lo hace así: “aunque todo periodismo debiera ser de investigación llamamos periodismo de investigación al que se empeña en que los ciudadanos sepan toda la verdad de aquellos asuntos sucios detrás de los cuales hay alguien poderoso empeñado en que nadie lo sepa”.

Una definición más completa podría ser la que nos da David Randall en El periodista Universal (1996): “el periodismo de investigación no consiste en resumir o encajar los descubrimientos y datos de otros, sino en realizar investigaciones originales, muchas veces empleando materiales en bruto. Se puede llevar a cabo mediante una amplia serie de entrevistas, o bien cotejando datos y cifras. En muchas ocasiones, los frutos y la originalidad de la investigación se deben al descubrimiento de unas pautas o conexiones que nadie había observado con anterioridad. El periodismo de investigación comienza en el punto donde termina el trabajo cotidiano. No acepta el secretismo ni la negativa de las autoridades a dar información. Descubre las cosas por sus propios medios”

De la tesis de Luis Díaz Güell, Periodismo y periodistas de investigación en España, 1975-2000: Contribución al cambio político, jurídico, económico y social, podemos sacar varias conclusiones antes de entrar en las características propias del periodismo de investigación:

  1. En el periodismo de investigación es el periodista quien va marcando la pauta de la investigación. En el periodismo de filtración suele ser otra persona la que marca esa pauta.
  2. Hay que tener una obsesión con acceder a los datos originales.
  3. Hay que estar alerta ante cualquier novedad.
  4. Exige más documentación y contraste que otras formas de periodismo, puesto que se tiene que poder demostrar todo lo que se afirme.
  5. Hay una mayor fijación con los estamentos públicos, puesto que para el ciudadano es más grave que un funcionario público se mueva en la ilegalidad a que lo haga un empresario privado.

El periodista común o genérico y el periodista de investigación parten de una misma base, pero entre ambos hay diferencias.

Empezando con las similitudes, en ambos se produce un trabajo profesional en el que se emplean las herramientas de las ciencias sociales. En ambos hay un deseo de comunicar información veraz y objetiva. Debe primar la capacidad de síntesis y de relación. Ambos han de ser desconfiados e independientes. Ambos llevan a cabo un trabajo intelectual y de contraste.

Probablemente ya hayamos dicho en lo que se parecen, ahora veamos como los diferencian nuestros entrevistados.

Francisco Pérez Caballero dice que al periodista de investigación le diferencia “una gran curiosidad. Sobre todas las cosas el periodista de investigación es un curioso que quiere saber lo que hay detrás de una noticia, detrás de un titular ambiguo o de una pista que no sabemos lo que puede conllevar,… querer saber y para ello hay que poner interés y sacrificar algunas cosas”. Añade que la iniciativa propia “es fundamental, porque realmente te puede apoyar tu medio, tu entorno familiar,… pero el que va a seguir ese camino eres tú y tienes que tener las ganas de dedicar mucho tiempo y esfuerzo a algo que, a lo mejor después de dedicarle unas semanas, descubres que no es tan importante como creías y poder haber desperdiciado varias semanas y no tener una noticia. La iniciativa personal es muy importante, tienes que convencer a tu director de que esa noticia es importante, de que va a valer la pena el gasto de recursos y de tiempo,… en eso también consiste nuestro trabajo, en saber vender bien las cosas”.

Melchor Miralles dice que sabemos que estamos ante un periodista de investigación “cuando la empresa para la que trabaja le da tiempo y dinero para seguir las pistas que le conducen a la verdad. Parece fácil pero es complicado. Respecto a sus características o cualidades diría varias pero sobre todo tenacidad, honestidad, paciencia, desconfianza, frialdad, tesón, sagacidad y capacidad de análisis”.

Para una mejor distinción entre los dos tipos de periodistas a los que nos estamos refiriendo, profundizaremos en las características propias del periodista normal o “genérico”: tiende a transmitir información como reelaboración de trabajos de otros (de empresas y de instituciones públicas), no prima la investigación, tiende a la especialización de sus publicaciones. Trabaja sobre temas de ultimísima actualidad, el tiempo es el mayor de sus enemigos. En todos los medios los periodistas suelen tratar los mismos temas, variando su punto de vista dependiendo de la ideología o principios del medio.

Unificando varias definiciones de periodista de investigación, podríamos llegar a la conclusión de que sus características fundamentales son que tiene un trabajo mucho más lento, en el que prima la iniciativa propia y el tiempo no es su principal limitación, aunque depende de la originalidad e importancia del hecho; no se pueden destacar hechos de otra época si son casi irrelevantes para la actualidad. Ha de ser una persona sagaz, capaz de ver numerosas posibilidades y diferentes opciones para seguir una investigación. Su trabajo implica más constancia, puesto que las pistas/pruebas no aparecen en cualquier momento, por lo que ha de ser paciente, pero sin ser terco. Es un trabajo en el que se necesita más experiencia que en otras ramas del periodismo, puesto que con el tiempo se amplía la intuición y es más fácil establecer conexiones entre distintos aspecto de la política, economía o de la sociedad. Su trabajo consiste en revelar algo que a alguien no se conviene que salga a la luz, por tanto ha de ser valiente y desconfiado. Para compensar posibles engaños ha de ser riguroso y contrastar más que en el periodismo normal.

En una enumeración, sus características serían las siguientes: iniciativa propia, sagaz-curioso, constante, objetivo, capacidad de relación, paciente, original, capacidad de síntesis, intuitivo-experiencia, valiente-osado, desconfiado, riguroso, independiente, culto, versátil, íntegro, capacidad de improvisación, distanciamiento del asunto,…

(Found here)

Hace ya algún tiempo, Antonio Fumero accedió a ayudarme en la planificación de un trabajo para la universidad sobre publicidad online. No fue una entrevista como tal (en el sentido de pregunta-respuesta estática), pero salieron algunas cosas tan interesantes como las siguientes:

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  • El tipo de publicidad tendrá que cambiar de acuerdo con el tipo de contenido.
  • A lo mejor el fallo en la industria de la publicidad está en considerar, cuando habla de medios, sólo a las cabeceras (en papel o digitales). A la hora de ampliar tu negocio, a lo mejor te conviene más irte al marketing de reputación, de marcas.
  • Antes, para que no ocurriera algo como lo de Ikea con Microsiervos, hacía una campaña publicitaria o varias. Ahora, con los temas de reputación online se habla de resultados.
  • El estar en Twitter es como poner una gran valla publicitaria que no es estática, que se mueve, y donde entra un montón de gente. ¿Eso es marketing?
  • La estrategia en publicidad online tiene que ser mixta, es decir, tienes que trabajar con todo tipo de formatos y con todo tipo de contenidos. Si sólo tienes el banner estás jodido, si sólo tienes el vídeo también,… ¿Por qué? Porque la audiencia es cada vez más mixta. Se va incorporando más gente joven, que está muchísimo más segmentada que la que se va retirando. Antes hacer segmentación era muy sencillo: de 5 a 10 años, de 12 a… Ahora ya no.
  • Yo no puedo montar un negocio realista hoy día pensando en anunciarme basándome en un sólo elemento (banner, vídeo, twitter, facebook. enlaces patrocinados,…). Uno nuevo en este mundo diría: “sólo hay que vender para el nativo digital, que viene con el Iphone debajo del brazo”. Es mentira que venga con un Iphone debajo del brazo y es mentira que sólo haya un modelo de nativo digital, hay mogollón.
  • Antes decías “voy a vender en este canal”, pues segmentos. Se cogían los segmentos de toda la vida, y eran mentira. Dabas pasta y cubrías el presupuesto de publicidad y/o de marketing. Pero es que no, eso es pan para hoy y hambre para mañana. Es decir, si te sigues cebando en eso te vas a hundir.

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