noviembre 2009


(Aquí otro de esos trabajos que me mandan hacer para clase y que luego no se dan tan mal de hacer como parecía. Esta vez una crónica sobre una charla de maquetación de revistas)

La maquetación en prensa es una de las expresiones que se deben tener en cuenta a la hora de realizar una revista. El contenido no lo es todo, siempre queda algo que conscientemente no es captado por el lector. Rodrigo López Alonso, periodista y profesor en la Universidad Carlos III de Madrid de diseño y maquetación, estuvo ayer con un grupo de estudiantes de periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid para hablarles sobre una salida más que tienen sus estudios: el diseño gráfico profesional en medios escritos.

Los profesionales de la prensa cada vez se tienen que enfrentar más a la pérdida de lectores en sus formatos de papel y para intentar mantenerlos tienen que utilizar nuevas estrategias. Nuevas estrategias que en realidad no lo son, pues sus bazas actuales residen en el diseño. El diseño en la prensa existe desde hace más de ochenta años. En sus inicios se utilizaba casi como un arte, desarrollándose en las escuelas más vanguardistas. Ahora, se utiliza para crear una identidad, para diferenciarse de los demás, para intentar quitar lectores a otras publicaciones y, sobre todo, para mantenerlos.

El profesor López Alonso comenzó haciendo una exposición sobre la historia de las revistas: de su evolución de los libros y su constante desarrollo hasta llegar a la especialización. A partir de los años 30, decía, “se incorpora al mundo de la información y de la comunicación el diseño artístico, motivado por el avance tecnológico, la mejor reproducción del color y la mayor utilización de las fotografías”. La visión gráfica fue cogiendo importancia hasta imponerse. La imagen ha pasado, prácticamente, a ser una parte necesaria para

la información. En Internet, en la versión digital de la información, las imágenes son lo más buscado. La gente necesita fotografías de los hechos, y, si no las hay, recreaciones iconográficas de la realidad. Los gurús de Internet prevén que la imagen siga ganando terreno al texto, quedando éste en un lugar muy secundario como pie de foto.

Volviendo a la historia del diseño en la prensa, su gran momento vino de la mano de la imagen con los grandes reportajes fotográficos que se hicieron entre la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Vietnam. Pero la fotografía no lo es todo dentro de la maquetación en prensa, se necesita un estilo que se adapte al perfil de sus lectores, una identidad que represente la marca. El diseño engloba desde la tipografía a las imágenes pasando por la retícula y el color.

El diseño, en palabras del profesor López Alonso, “facilita la comunicación con el lector, da forma a la información escrita y gráfica, hace más accesibles y atractivos los contenidos, muestra la jerarquía de la información, orienta y señaliza al lector, trasmite identidad y permite distintos niveles de cultura”.

Si nos trasladamos al mundo de la comunicación no verbal podemos sacar un ejemplo claro para entender lo que el diseño puede significar para el contenido. Jorge Santiago Barnés en Gestos políticos presidenciales dice lo siguiente: “un movimiento corporal puede conseguir que el significado de una frase adquiera el sentido estimulante y enérgico y no, simplemente, la mera sucesión de palabras que aburra y hastíe al elector”. Lo mismo ocurre en cualquier publicación de prensa, se puede limitar a hacer publicaciones textuales sin más, o puede introducir elementos que refuercen sus intenciones (como imágenes, colores,…) y favorezcan su lectura y usabilidad.

Cuando un lector abre una revista necesita elementos que distingan los contenidos y que los jerarquicen según sus categorías e importancia. Sin elementos distintivos la “navegabilidad” se vería seriamente reducida a su mínima expresión, pudiendo provocar que el lector se pierda en un mar de palabras en el que no encuentra lo que busca, es decir, perdiendo a un lector que dejará de ser un potencial habitual. Una muestra de la importancia de los rasgos distintivos, aunque sólo sea cambiar el tamaño del texto destacando el titular en grande y el resto más pequeño, es que se llevan incorporando desde las primeras renovaciones de la prensa a comienzos del siglo pasado. Para el profesor López Alonso, “el diseño no es sólo decoración, es parte del contenido. Sin diseño el contenido estaría incompleto”.

Otros de los problemas actuales son el exceso de información y la escasez de tiempo disponible para leer, motivos que le dan una mayor importancia al diseño.

En un plano más técnico, Rodrigo López describió a la portada de las revistas como “el escaparate que engloba una cabecera, unas fotografías y un conjunto de tipografías y de colores”. El objetivo de estos elementos es lograr una identidad, legibilidad, unidad, coherencia, contraste y conexión de la imagen y los títulos. Pues, como decía el profesor López Alonso, “la portada son tres segundos en el quiosco: uno para demostrar que es diferente, uno para despertar interés por la imagen y otro para leer uno o varios titulares que impulsen a comprar la revista y/o a considerarla interesante”.

Mientras se acercaba el final de la conferencia, llegó la hora de hablar de los principios del diseño de las páginas. Lo básico, decía, “es crear una estructura que nos conduzca a establecer una jerarquía. Debe verse todo lo más claro posible para que sea legible y buscar un contraste de elementos que llame la atención”. Una de sus últimas ideas fue sobre la unidad global que debe tener toda revista, pues “sin una unidad clara de los elementos, mediante una repetición constante de los mismos, no se podrá lograr una identidad que refuerce la imagen de marca que pretendemos trasladar”.

La siguiente fotografía tiene truco, y es que esconde una calidad tremenda. Fijaros:

leopard or girl

Os explico lo de la calidad: la fotografía anterior aparece en el diario Telegraph con el siguiente pie de página (os lo traduzco):

Los ojos de la criatura, las mejillas y barbilla se han pintado en el suelo, mientras que la parte de atrás de una modelo femenina constituye el resto de su cara – su trasero es utilizado como la nariz y el labio superior.

SORPRENDENTE!!

El profesor Watanabe Hitoshi dedicó varios años de su vida a investigar cual es el mejor diseño para escaleras y salidas de emergencia. Llegó un momento en el que se tuvo que plantear si es mejor diseñar una escalera que se tenga que bajar en el sentido de las agujas del reloj o en sentido contrario a las agujas del reloj. Ya se habían hecho experimentos antes y se sabía que hay tendencia a girar en el sentido contrario a las agujas del reloj, por ejemplo, si te tapas los ojos e intentas caminar recto casi siempre terminas desviándote hacia la izquierda. Pero el señor Watanabe quiso indagar más:

  • 1.- La mayoría de los seres humanos son diestros.
  • 2.- Incluso los que son zurdos, la mayoría de ellos son diestros en cuanto a piernas.
  • 3.- La mayoría de seres humanos tienen la pierna derecha un pelín más larga que la izquierda.

Estos tres factores hacen que impulsemos con más fuerza los pasos que damos con la pierna derecha que con la izquierda y por lo tanto tendemos a ir girando hacia la izquierda y a poder correr más rápido y más cómodos en el sentido contrario a las agujas del reloj. Más conclusiones a las que llegó Watanabe:

  • 4.- Los humanos caminan instintivamente colocando su parte izquierda del cuerpo lo más protegida posible (Poniendo el lazo izquierdo cerca de una pared por ejemplo) porque el corazón está en el centro-izquierda del torso.
  • 5.- Es parte de la naturaleza humana desviarse hacia la izquierda y correr en sentido contrario a las agujas del reloj, es prácticamente un instinto.

El señor Watanabe llevó a cabo muchos experimentos y también observaciones para llegar a estas conclusiones. Por ejemplo, descubrió que en lugares públicos donde se mueven multitudes, aunque parezca que la gente se mueve de forma aleatoria, cerca del 75% va siguiendo caminos con sentido contrario a las agujas del reloj ¡Esto es interesante si queréis colocar una tienda-restaurante-negocio en un buen sitio! También descubrió en un experimento que cuando alguien es perseguido para escaparse tiene a tomar giros hacia la izquierda (70% de las veces) de forma inconsciente.

¿Cuando corréis lo hacéis en el sentido de las agujas del reloj o al revés? ¿Las escaleras de emergencia de vuestro edificio giran al revés que las agujas del reloj?

Puede que esta información no sea absurda conocerla, los porcentajes son muy elevados. Si os dais cuenta, cuando vais por la calle e intentáis ir por el lado derecho (con la pared a la derecha), mucha gente casi se os chocará porque les gusta ir pegados a la pared, o por mala educación…

(La mayor parte del post viene de aquí)

Francisco Ayala

El ensayista y novelista español Francisco Ayala falleció ayer a los 103 años de edad. El diario El País hacía un recopilatorio de frases suyas, no se me ocurre mejor homenaje que hacerle:

  • “Yo pienso que todo esto no se corresponde con mi personalidad. Yo no soy vanidoso. Y esto es un regalo para los vanidosos, que se vuelven locos con los agasajos. Yo lo veo como desde fuera. Lo veo fríamente. Lo he pasado bien y lo estoy pasando bien. Pero soy el mismo. El mismo que se ríe hasta de sí mismo.”
  • “Yo digo que la literatura es lo esencial, lo básico. Todo lo que no sea literatura no existe. Porque, ¿dónde está la realidad? Un árbol lo es porque uno lo está nombrando. Y al nombrarlo está suscitando la imagen inventada que teníamos. Pero si no lo nombras el árbol no existe.”
  • “Yo he escrito desde siempre; claro, primero serían pavadas, tonterías, pero siempre estuve escribiendo. El sentido de mi vida está en la literatura, esa es la verdad y creo que la literatura es la verdadera realidad. A la vejez última he descubierto que eso de literatura y realidad es una falsa contraposición, la realidad es la literatura. La realidad real, no es real, no existe.”
  • “No, no creo en la inmortalidad, ojalá. Creo en la literatura, que es lo mismo que la vida para mí. Viviré algo más en mis libros, durante algún tiempo, y ya está. Ésa es toda la inmortalidad a la que aspiro.”
  • “¿Que si he sido feliz? Yo no tengo una escala para medir la importancia de las cosas en mi vida, o para decir fue mejor esto o lo otro. Pero sí puedo decir que este momento en el que estoy con ustedes es un momento de felicidad para mí; que haya tantas personas interesadas en lo que soy yo y en lo que ha sido y será mi vida, me emociona.”
  • “Empecé a hablar con ese lenguaje, de pronto, para increpar a los supuestos enemigos, que podrían ser mis primos, mis hermanos; empleaba palabras gruesas, insultos que resultaban extemporáneos, no tenía ni idea del valor de aquellas palabras. Una vez me preguntó mi madre: de dónde has sacado esas palabras… de ese libro. Se sorprendió, no se imaginaba que estaba leyendo el Quijote. Yo tendría unos doce años.”
  • “Que me recuerde cada uno como le dé la gana.”

Todos recordamos esas maravillosas fotografías que se han hecho en la máxima penuria, en la pobreza, en la guerra, en la muerte,… todos tenemos grabado en el cerebro a ‘La niña afgana‘ o aquella otra que se llevó un Pulitzer y su autor se suicidó.’ Son fotografías que bien valen un premio, pero ¿qué se puede sentir al estar fotografiando a un niño que se está muriendo y un buitre está detrás esperando su muerte y no hacer nada? ¿Qué le pudo llevar al suicidio?

Hoy he visto un cortometraje que explica muy bien esos sentimientos, se llama ‘One hundredth of a second’, o lo que viene a significar: ‘Una centésima de segundo’. Trata sobre la carga trágica que tiene que soportar un periodista de guerra. No está en español, pero no las hay casi, y las que hay son más que secundarias, sin más, aquí os lo dejo:

Hacía mucho tiempo que no os ponía un recopilatorio de imágenes del mismo tipo, pero no se me había olvidado, hoy una de lámparas:

lámparas curiosas 15

(Found here)

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