¿Habría que mezclar la cultura para mantener la naturaleza?
Si. Es la única manera. Hay dos maneras, por una lado la política cultural: que todos estemos puestos y consideremos que la cultura es un patrimonio; por otra parte, infundiendo cultura a más largo plazo, explicándola en la enseñanza y dando educación que vaya en ese sentido. La naturaleza necesita un apoyo de la cultura.
¿Hawai sería un buen ejemplo de mezcla de cultura y turismo?
Hawai no lo conozco mucho. Hay zonas que tienen una carga cultural porque se ha escrito sobre ellas, como la Sierra de Guadarrama, entonces dan lugar a una especie de covertura o de regalo cultural que también asiste a las montañas. Todo eso habría que propagarlo, sería muy fácil ejercerlo en el caso de Guadarrama, del Teide, de los Picos de Europa,… donde la carga cultural se está apreciando cada día más como un elemento constituyente de lo que es la naturaleza
En los 70 creó el Instituto Español de Glaciología. ¿Cómo es el retraso ahora que el deshielo está al orden del día sin que a nadie le preocupe?
En España es difícil que les preocupe porque hay muy pocos glaciares y están colocados en las altas cumbres del Pirineo y la gente no tiene conciencia social de los glaciares. Los demás glaciares de los Alpes, del Himalaya,… nos quedan muy lejos. Entonces encuentras mucha más conciencia en los ciudadanos que viven en las zonas árticas, australes, alpinos,…, sobre todo si son países que tienen una cultura más difundida. En España es un fenómeno escaso y remoto. De todas maneras, como hay muy poca cultura naturalista en España, esto sería un ingrediente más de la falta de preocupación que hay por las especies, por las aves, por los árboles,… y ahora llega por los glaciares. La gente no los conoce, no lo sabe y no los aprecia. En cambio, el que los ha vivido, el que los ha conocido científica y estéticamente, entonces, esa persona, si puede apreciarlos. Lo que ocurre es que la gente del día a día lo que busca es prosperar económicamente y tiene muy poca conciencia de lo que significan estas pérdidas. Los glaciares son altavoces que intentan decir que las concisiones ambientales están cambiando. Hay que tener más conciencia ambiental y paisajística.
¿La educación ambiental sería una de las actuaciones más importantes a tener en cuenta?
Yo creo que si. Indica también, un poco, el nivel cultural de un país, de un país moderno. En el siglo XVII no era considerado como una prueba de educación y con saber los poetas o los clásicos latinos bastaba; en el mundo de hoy la cultura ambiental tiene que propagarse y con ella la cultura paisajística, es decir, el conocimiento de los territorios y la importancia que tienen los paisajes. Sería una asignatura obligatoria dentro de la enseñanza básica y media.
¿Cuál es la zona glaciar española que peor lo está pasando?
En este momento sólo hay activos en el Pirineo. Dentro de eso hay varios macizos y para todos ellos es bastante mala la situación. Lo que pasa es que había glaciares pequeñitos y macizos con glaciares más grandes. Los que mejor han aguantado son el macizo del Aneto y el del Monte Perdido. Los que peor lo han llevado han sido aquellos que se han extinguido como el del Macizo del Balaitus entre otros.
¿Un momento?
Hay tantos…estoy lleno de recuerdos de lugares y de personas. Cuantos más años tienes, más nutrida es la vida. Tengo infinitos recuerdos muy buenos y muy malos. Si tuviera que elegir uno…cosas personales. Creo que lo más importante en la vida son el amor y la amistad. Lo que es importante en la vida es el buen recuerdo de las cosas. Como decía un escritor francés: “cuando yo repaso mis recuerdos, mis momentos esenciales son aquellos que ver con la economía”. Nada que ver. Son cosas de afectos, de paisajes maravillosos, de personas con las que has tenido una relación cariñosa. Esos son los grandes recuerdos y no han tenido nada que ver ni con lo que vale, ni con lo que cuesta, ni con lo que ganas, ni con lo que pierdes desde el punto práctico de las cosas. Yo no tengo ningún recuerdo ni bueno ni malo de las cosas prácticas. Tengo recuerdos buenos y malos de los sentimientos, de las sensaciones, de todas esas cosas.
¿Un lugar?
El lugar que más me complace es el Pirineo aragonés. Lo ha sido toda la vida y sigue siéndolo. También tengo lugares más emocionantes como el Polo Norte. Los logares afectivos son aquellos que tienen que ver con algo que tiene más arraigo con tu propia vida. A veces son lugares que los quieres porque son de tu entorno. El Pirineo es un lugar al que quiero, tengo un gran cariño y simpatía por ciertos paisajes pirenaicos.
¿Un personaje?
Muchos. Me quedaría con Cervantes. Me sentiría muy orgulloso si alguna vez algún libro mío aparece cerca de alguno suyo en una biblioteca o librería.
¿Ha vivido algún riesgo extremo?
He vivido alguno, pero eso es lógico. He sido testigo de un tremendo accidente de montaña en el Karakorum. La vida tiene riesgos, es uno de los ingredientes. Alguna vez me han preguntado que si me da miedo la montaña, siempre contesto con lo mismo: “no veas el miedo que paso hasta que llego a la montaña, una vez allí no veas que tranquilidad se vive, en las carreteras es donde más gente muere.
Julio 15, 2008 at 13:39
[...] Parte 3 [...]
Julio 15, 2008 at 13:45
[...] Parte 3 [...]
Diciembre 4, 2008 at 19:00
deberian hacerse mas entrevistas de este tipo. ha sido muy enriquecedora para mi. gracias