Me alegra poder escribir que el periódico Cinco Días está moderando su partidismo, pero muy poco. No profundiza demasiado y no da demasiada información. Pero, algo es algo.

- Zapatero menciona por primera vez la palabra crisis para referirse a la situación económica (ElPaís)

- El BCE habla de paro “masivo” si se suben demasiado los salarios (Expansión)

- El Gobierno prepara un plan urgente para ahorrar 5.000 millones de euros en energía (Eleconomista)

- El crecimiento de la economía española en el segundo trimestre fue cero, según BBVA (CincoDías)

- Crecimiento cero o “levemente por debajo”: así ve el segundo trimestre del año BBVA (Eleconomista)

- El consumo de combustibles descendió un 2% hasta junio (Expansión)

- A los españoles les cuesta más ahorrar: sólo ‘guardan’ un 2,6% de su renta disponible (Eleconomista)

- La crisis recorta 372 millones el ahorro de las familias hasta marzo (CincoDías)

- Pelea en el PSOE por la financiación catalana (Expansión)

- (Algo bueno) En plena crisis, el turismo saca pecho por la vitalidad de la demanda externa (Eleconomista)

- Sebastián augura dos años complicados y dice que el Gobierno actúa con energía (Expansión)

- La producción industrial española sufre la mayor caída en más de seis años (Eleconomista)

- Los embargos ascienden a 57.906 en el primer cuatrimestre, un 27% más (Expansión)

- El sector servicios español se desploma y la confianza del consumidor marca nuevos mínimos históricos (Eleconomista)

- ¿Qué le hace sentir la montaña?

Es muy importante en mi vida. La descubrí un poco tardíamente, entonces vivía en Zaragoza, fue el descubrimiento del Pirineo y no me ha abandonado nunca. Es una referencia constante, ha supuesto gran parte de mi trabajo científico, por lo tanto está muy metida en mi vida. No puedo prescindir de ella, es mi elemento. Significa una barbaridad de cosas. Cuando ya tienes edad, como me ocurre a mí, son un montón de vivencias, de experiencias, de recuerdos. Estoy plagado de recuerdos, de cosas que me han ocurrido en la montaña: amigos, con mi mujer… Es algo muy íntimo y personal. Al haber escrito e investigado, tengo una gran cantidad de cosas de tipo profesional, de razonamientos…Significa mucho. Es muy hondo lo que siento por la montaña.

- ¿Con qué podría comparar lo que siente por la montaña?

Con la vida. En general es una forma de vivir. Uno elige maneras de vivir y se adapta a cosas que ya existen. La montaña y el montañismo ya existían antes de que yo naciera pero también con otras cosas, uno va creando su propia vida en función de los actos que hace. El taxista lo hace en el taxi recorriendo la ciudad. Yo lo he hecho recorriendo montañas, pues entonces mi vida está constituida por eso. La referencia es muy fuerte e inmediata. La comparo con mi propia vida. Es mi propia vida la que transcurre en la montaña.

- ¿La soledad que se siente en la montaña se relaciona con su gusto por la montaña?

Si, en mi caso si. No sé si en todos. A mí me gusta mucho la montaña solitaria y, de hecho, voy mucho solo. Empecé quizá de una obligada. Yo al principio iba solo a la montaña porque iba a trabajar y no podía arrastrar a otras personas. Entonces me acostumbré a estar en relación directa con la naturaleza. Tú vas con otro y vas hablando, te distraes; vas con veinte y formas una especie de burbuja y no entras en la montaña. Estás solo y la soledad impone mucho. Yo recuerdo estando en Groenlandia que tenía que hacer trabajos, los hacía sólo, en aquellos paisajes perdidos con una soledad terrible. Luego tenían unos campamentos donde me reunía con ellos por la tarde. Pero esas estancias en soledad en aquellos lugares me impresionaron de una manera extraordinaria porque yo no era nada comparado con la soledad inmensa de aquellos. Puede tener algo terrible esa soledad, pero al mismo tiempo te llena, es muy satisfactoria espiritualmente, te hace comulgar mucho con la naturaleza, comunicas muy bien con la naturaleza, pero estás solo con la naturaleza. La soledad, por ejemplo, si hay fauna, no asustas a los animales porque vas solo, les sorprendes. También te permite la observación de la naturaleza casi como no estuvieras, pasas como una sombra procurando no molestar. Te enteras mucho más de las cosas que hay y vas a tu ritmo, te paras donde quieres, avanzas o corres donde tú quieres; acaba siendo un diálogo con el mundo natural muy intenso, más intenso que si vas con otros. Pero yo no soy un ser solitario, al revés, me gusta el contacto con la gente. Si voy a la montaña con otros también lo paso muy bien.

- Usted dice que en una montaña podemos aprender más que con un libro.

La montaña es una vivencia lo descubres todo en un nivel muy profundo, no es un descubrimiento superficial. En cambio, un libro, que puede enseñar muchísimo, lo tienen en una relación intelectual. La montaña te permite siempre el poder de lo vivido. Yo creo en ello, entonces lo vivo y se convierte en una sustancia de mucha mayor entidad. Te enseña a ser persona la montaña. Un libro te enseña lo que enseñe: matemáticas, geometría o gramática. La montaña te va educando en la medida que te hace gozar con la naturaleza, con lo que es humilde, con lo que no se compra con una tarjeta de crédito, con aquellas cosas que son magníficas: paisajes excelentes, paisajes soberbios. Todo eso te va llenando el interior y te enseña a sufrir la tormenta, a aguantar el frío, a ser fuerte en el cansancio, a vencer el miedo cuando llega, tener serenidad, a ser persona.

carteles curiosos
carteles curiosos

- ¿Cómo fueron sus comienzos?

Con 17 años, muy joven, estuve en el apartado técnico de la tele; pase por cámara, vídeo, sonido. A la vez hacía periodismo. Cuando acabé de la facultad, por unas cuestiones casi de azar, un compañero me ofreció hacer un documental de aficionado sobre montaña. Lo hicimos con técnica cinematográfica y tuvo mucho éxito en el mundillo de la montaña. A partir de ahí me invitaron a ir a una expedición al Himalaya. Le pedí a mi jefe una cámara mejor y así surgió la primera vez que fui al Himalaya, en 1981 y a raíz de ahí se enredó la historia para que volviéramos en 1983. En 1985 hicimos un equipo estable de ‘Al filo de lo imposible’.

- ¿Cuándo empezaste a escalar?

Empecé a ir a la montaña muy de niño, con 9 ó 10 años. Con unos 16 empecé a escalar en la Pedriza y a partir de 1977 empecé a hacer alpinismo en serio, a ir a los Alpes, a hacer ascensiones en vías de roca y de hielo y desde 1988 empecé ascensos en el Himalaya.

- ¿Cómo repercutió en su familia su relación con la montaña?

A mis padres nunca les gustó este tipo de actividad por la cantidad de riesgo e incertidumbre que conlleva, pero respetaron mi historia. Mi mujer me conoció haciendo este tipo de actividades y, tanto ella como mi hijo están acostumbrados a este tipo de profesión que tengo que consiste en estar mucho tiempo fuera, que hago expediciones de montaña o que hago documentales y que eso, al mismo tiempo, conlleva un riesgo determinado.

- ¿Su hijo le sigue los pasos?

Mi hijo hizo comunicación audiovisual y viaja también bastante, de forma distinta a la mía, aunque este año se viene conmigo al Karakorum.

- Sois los únicos en haber estado en 14 ‘ochomiles’, más de 300 programas, 27 años… ¿Cómo han sido sus dificultades?

Primero hubo que hacer un equipo determinado para hacer las cosas y luego pelear para mantener la continuidad del programa. No solo hemos tenido dificultades para conseguir la expedición, también hemos tenido que buscar el presupuesto para la siguiente.

- Eduardo Martínez de Pisón dice que se aprende más en la montaña que con un libro.

Probablemente. Además, sobre todo gente como Pisón. Hay gente que tiene la capacidad de saber mirar las cosas, es una cualidad que no tiene todo el mundo y para lo cual se necesita seguramente ser tan sabio como Pisón. Pisón es capaz de leer el paisaje.

- ¿Te gusta la soledad?

Si, en determinados momentos. La soledad buscada siempre es muy agradable.

- ¿Prefiere estar por encima o por debajo del mar?

Siempre por encima.

- ¿Montaña o desierto?

Pff. La montaña y el desierto, las dos cosas.

- ¿Qué le puede más el riesgo o la prudencia?

La prudencia siempre. Pero eso no quiere decir que no haya que se audaz, ni valiente, ni lanzarse para hacer las cosas.

- ¿Dónde se enfrenta el riesgo con la prudencia?

Pues son fronteras muy sutiles que te las dan la experiencia. En eso consiste la gracia de la historia, en saber medir. Por mucha experiencia que tengas nunca tienes la certeza absoluta de qué vas a hacer. Hay que luchar entre la audacia y con el objetivo final de toda expedición: el objetivo final no es subir a la cumbre, sino volver a casa.

- ¿Qué hace una persona como usted cuando se aleja del riesgo?

Pues hago un montón de cosas, tengo una vida muy rica: escribo libros, intervengo en radio, hago artículos,…

- Usted ha criticado mucho que haya expediciones guiadas al Everest, Pisón decía que ha perdido su identidad, romanticismo y credibilidad. ¿Tiene algo que ver con el hecho de que no use botellas de oxígeno cuando sube?

Tiene que ver con una forma de entender la montaña. Desde luego usar botellas de oxígeno desde los 6.000 m y querer compararse con Messner (primer alpinista del mundo en subir las 14 cumbres de más de 8.000 m) es incompatible, es hacer trampas. Pero sobre todo por una cuestión fundamental, porque desde 1978 que se sube con botellas de oxígeno yo creo que todos los alpinistas están obligados a intentar hacer el máximo en esa montaña. Entonces ponerse botellas de oxígeno es hacer trampa, es hacer truco, porque lo que haces es rebajar la altura de la montaña. El alpinismo, y exactamente el Everest, para que conserve su esencia consiste en todo lo contrario, consiste en tú medirte con la montaña, no en rebajar la montaña. Además, las expediciones comerciales han cambiado la esencia de lo que hacemos. La gente que hace este tipo de montañas, no hace montaña, está haciendo turismo y se aleja mucho de las primeras personas que fueron al Everest y que como Mallory o Hillary (se duda quién de los dos llegó primero a la cima del Everest) que siempre consideraron al Everest como la montaña más alta de la Tierra.

- Un escenario.

Es difícil. Elegiría el Karakorum, el gran Mar de Arena, Tierra de Fuego y la Antártida.

- Un momento

Probablemente el primer año que fui de expedición al Karakorum. Entonces no lo sabía, pero llegué a intuir que aquella expedición me estaba cambiando la vida.  Y la cambió absolutamente. Yo pasé de técnico de sonido a hacer documentales.

- El mayor riesgo

Pues creo que atravesar los Andes en globo. Entonces no fuimos conscientes pero estuvimos a punto de matarnos.

- Una persona que le haya influido

Walter Bonatti, Shackleton, Cherry-Garrard, Luís de Saboya y Mallory (todos ellos alpinistas).

- El mayor sueño

Tengo muchos. Ahora mismo, por ejemplo, sobrevolar el K-2 en globo. Tengo también una travesía en el desierto muy importante y un montón de proyectos en la Antártida, en el Ártico. Los iré haciendo poco a poco.

- ¿Con qué están ahora?

Ahora mismo tengo dos expediciones en el Karakorum y el 1 de septiembre nos vamos de expedición al Manaslu (8163 m) el ‘ochomil’ número 11 de Edurne (Pasabán; alpinista)

- ¿Puede llegar el fin de ‘Al filo’ a finales de año?

Si, probablemente, el 31 de diciembre. Seguramente irán reponiendo capítulos y dejaremos algo de lo que nos falta por montar. Creo claramente que se acabará ‘Al filo’. Peligraría el peligro de más de 100 personas que movilizamos al año.

- ¿Dónde ve su futuro?

Voy a seguir haciendo lo que creo que tengo que hacer. Mi vida va a seguir ligada a las aventuras y a los documentales. Pero lo primero que haré será darme un poco de cuartelillo, esperar, tomar unos meses de reflexión y estar tranquilo en casa. Seguramente mi mujer y mi hijo lo agradecen. Ahora lo único que tenemos es diez ‘corazones corazones’, no saldría adelante un programa como ‘Al filo’.

- Una frase

La que pusieron sobre la tumba de Scott Fischer, un verso del Ulises de Tennyson: “Luchar, buscar, encontrar y no rendirse jamás”.

 

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Corea del Norte para demostrar su compromiso de parar la producción de armas nucleares ha destruido la torre de la principal central nuclear del país. Casi simultáneamente, George Bush anunciaba que iba a quitar de la lista de estados patrocinadores del terrorismo a Corea del Norte.

El principal problema del uso de energía nuclear es que con los residuos que deja se pueden hacer armas nucleares, y eso es difícil de controlar para el resto de países. Por eso los países “nuclearizados” ricos no queremos que países con alta posibilidad de financiar el terrorismo no toquen estos elementos. Es lógico, ¿alguien le daría una pistola a un vagabundo? Eso es lo que ocurre. Consecuencias: aumenta el consumo del petróleo (algunos dicen que queda poco y otros le ponen fecha, lo único que yo sé es que es el secreto mejor guardado de las petroleras) y, por tanto, su precio (ahora hablan de que el 71% del petróleo viene de la especulación); hoy ha batido un nuevo récord: 141,98 dólares, y, encima, la OPEP dice que puede llegar a los 170$ (Recuerdo que Goldman Sachs dijo que en un período de 6 a 18 meses el petróleo podría llegar a 200$/barril, han pasado algo más de un mes y ha subido casi 20$; no quiero insinuar nada)…

 

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